jueves, abril 10, 2008

Qué se ve por Hudson un martes tipo 6.15 de la tarde

Hudson es un pueblico pintoresco que equivaldría a un San Lorenzo del Escorial madrileño o a una Cercedilla. Aquí veranean y pasan el finde muchos neoyorquinos hastiados del Soho, del Village, de Williamsburg... (sí, hay personas hastiadas de todo eso sobre el planeta).

Tiene su calle mayor, Warren Street, y casi que no mucho más. Miento: hermosas casas de listones de madera con su porche y sus mecedoras a la entrada. Pero como está concebido para el fin de semana, un martes a las 6.15 pm, a plena luz del día, se hace realidad eso que el español ha recibido como uno de los clichés de la vida yanqui: que los únicos que pasean por la calle son los lúmpenes, y que los demás o están en sus casas, o en el mall, o montados en el coche.

Pues va a ser verdad: ayer Gachas paseó calle-arriba-calle-abajo y sólo se cruzó con adolescencia pandillera (quizá la estética fuera pandillera y el interior pijo, no lo descarto), whitetrashismo del bueno (treintañeros sin los piños de abajo y con latas muy altas de cerveza, ese rollo) y poco más. Bueno, también vio a una joven (que trabaja en una tienda de ropa grunge cercana) leyendo sentada en el quiciolapuerta de su casa, como hacen las abuelas en La Alberca, mismamente. Huelga decir que la joven estaba descalza (en Celsius haría como 15 grados, pero al hacer sol, ya se sabe, el anglosajón tiene mucha facilidad para descalzarse en cualesquiera situaciones) y que tenía los pies negros y curtidos como si su vida transcurriera en las misiones jesuíticas del Paraguay.
Esto vio Gachas al ponerse el sol en Hudson, NY.

2 comentarios:

la polaca dijo...

No parece que esté usted en la meca de la juerga y el despendole, no. Muy bonito, sí, muy amish, que será todo lo cool que quieran, pero amuermao total. Supongo que entre los becados habrá gente con ganas de marcha, y podrán solazarse algún que otro rato.

Es curioso lo de los pies. Cuanto más frio el país de origen, más espeso es el callo de la planta. Lo aguantan todo: frío, asfalto, grava, cantos de río... con lo bien que se anda con unas buenas chirucas.

Hans dijo...

Sijeke estos anglosajones tienen un punto guarropédico inevitable. Creo que les viene de sus ancestros vikingos y tal.