martes, agosto 05, 2008

Gachas chupa




Amiguitos, ya integrada totalmente en el invierno argentino, Gachas vuelve a la carga tras unos problemillas de índole hacheteemeélica. Es decir, que de repente su propio blog, su propia gachedad, no permitía a Gachas postear nada, ni copipastear desde word ni otras variantes de subir texto a este mullido blog: todo se convertía en un documento html al que se le veían las costuras (los "strong" y todo eso).

Pero parece que ya pasó, aunque de repente el sitio se ha convertido en un lugar básico y sin recursos tipográficos ni nada nadita nada. En fin, al menos el contenido es el gachesco de siempre, para bien y para mal.

El título de este post tiene que ver con ese pedazo de icono de la argentinidad que todos conocen: el MATE. Gachas lleva dos, 2, dos sesiones de mate invitada por lugareños rosarinos (el mate es como la heroína o los porros: "solo no; con amigos sí"). En esa especie conosureña de ceremonia del té sin kimono, Gachas se ha mostrado sueltísima: cebar el mate lo que se dice cebarlo sólo lo ha hecho bajo atenta supervisión ("¿así?, ¿sigo mojando la yerba?, ¿debo echar el agua cerca de la bombilla?"), pero beber hasta que suena churrp churrp, eso lo ha hecho más de una vez y se le da megabien. Trucos que ha aprendido: a no agarrar con la mano la bombilla (amiguitos extramateros: la bombilla es la pajita metálica que se usa para chupar del bote), a dejar en el medio el recipiente (o mate) cuando ya no se puede chupar más porque no hay agua y suena churrp churrp.

Gachas fue obsequiada hace unos años por sus queridos S y J.C. con un mate de porongo (calabaza seca, ¿o es que voy a tener que explicarlo todo?) que ponía su nombre y que estaba decorado con motivos folklóricos latinoamericanos, si es que este adjetivo aporta algo a su imaginario. Gachas agradece mucho el regalo y tal, pero ahora que ya no es más una advenediza, se ve en la obligación de cambiar de recipiente y usar uno feote, o de madera tosca o de aluminio por fuera y madera por dentro. Adios a los recubiertos de piel de potro o cuero bruñido. Adios a los de culo de plata repujada. Eso es tremendamente para turistas que, una vez en sus casas de Heidelberg o Lille, lo colocarán en una vitrina hasta nueva orden. Gachas no: Gachas va a llegar a Madrid y, nada más depositar las flamantes maletas de cuatro ruedas (cada una) que ahora posee, va a poner la kettle para cebarse unos mates (ojo: que el agua nunca rompa a hervir). ¿Que con qué yerba? con la Rosamonte que tiene en casa desde el año del picor y que probablemente esté seca y no sirva.

5 comentarios:

Pablo Gamo dijo...

Cómo voy a sufrir por usted, yo, con todos mis prejuicios antimeridionales(a veces justificados a veces irracionales). Primero lo del mate... por favor si la fuerzan a hacer capoeira por favor no lo relate en consideración a mí.

Ósculos.

Gachas dijo...

Pablo Gamo de mis entretelas: haga el favor de situarse un poco en el mapamundi y de realizar (en el sentido de "realize", darse cuenta) que lo único que me podrían obligar a bailar sería tango o a lo sumo chacarera. O milonga. O valsecito quizá. Luego voy a Chile: allí tampoco me veré forzada a capoeira de ningún tipo, pero no descarto una buena sesión de cantautorismo Victor Jara style. ¿Qué le parece?

Pablo Gamo dijo...

Ámiga Gatxas: lo del rollo cantauteril me parece terrorifico, francamente. Si los cantautores (al uso revolucionario y comprometido del término) existen es sin duda porque el/la/los/las/lo creador los ha puesto ahí para que podamos mofarnos de ellos. Pero esto ya es una cuestión de gustos personales en lo que no vamos a coincidir.

En cuanto a su amable prestancia por recomendarme endroits nuevayorquinos, le diré que como es mi primera visita voy a grandes rasgos sin plan. Aunque hay fascinantes excepciones como ésta y alguna más, voy a ver que surge dispuesto a caer en todas las paletadas y lugares comunes del turista medio. Aún así si conoce usted de primera mano alguna tienda donde vendan los mejores pepinillos en salmuera del mundo o material de papelería de origen soviético o cualquier excentricidad similar no se prive de enviarme la dirección. Esas cosas son siempre de mi agrado.

Anónimo dijo...

Pablo Gamo, con lo suelta que está Gachas con el pilates, no le mencione la capoeira, que la chavala se nos lanza...

Ms T.

Gachas dijo...

Pablo mío: te reirás pero sí sé dónde venden los mejores pepinillos en salmuera de Nuevallorca: en Guss Pickles, 85, Orchard St.(Lower East Side). Es una institución tipo Caramelos Paco. Sacan a la calle los barriles con olor a vinagrazo y los venden. En general esa calle (Orchard) y las aledañas, tienen interés.
Aquí un link a Guss:
. http://nymag.com/listings/stores/guss_pickles/