sábado, marzo 26, 2005

Ese pedazo de mente

A ver si comprenden el funcionamiento de una mente madrileña mediante un caso práctico vivido muy de cerca. Pongámonos en situación: Calle más o menos estrecha del Madrid popular y céntrico, del Madrid de irse a tomar cañas mucho rato y de pie, pero no del Madrid más turístico por el que pasan grupos de guiris y japos, no. Calle más bien anodina donde hay bares feos de menú, una tienda de ir a comprar el periódico, un taller de motos y nada más porque a medida que iban poniendo nuevos negocios, estos iban quebrando. Ejemplos de negocios que quebraron: taller de encuadernación, tienda de enmarcación con sala de exposiciones incluida etc.

Bueno, pues en esta simple calle una mente madrileña decide poner una tienda de regalos inconexos: lamparitas para la mesilla de noche, angelitos para adornar el abeto navideño, paragüeros... y esta misma mente decide llamar S.I.L. a su tienda.
No "Sil" como el afluente del Miño, no. S.I.L. como el acrónimo S.I.L., que en realidad esconde las iniciales (figuraba en pequeño en el letrero) de "Sisters In Law". Es decir, que la tienda se llama en realidad "Cuñadas", porque la dueña la habría montado con su idem, y mediante una retorcida operación ha generado un nombre triplemente anodino para su anodina tienda situada en una anodina calle.

Esa es la esencia de la mente madrileña: complicación innecesaria que desemboca en resultados estéticos pobretones y abocados al fracaso. ¿No habría sido mejor haberla llamado "Cuñadas" y santas pascuas? En realidad, ¿no habría sido mejor no poner la tienda?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero nena, que quieres? Madrid es la Corte, y a la Corte no se va a pasar desapercibida ni a llamar a las cosas por su nombre, sino a aparentar y a exagerar, y utilizar el extranjerismo y la hiperbole como brillante escudo de armas.
Por eso en Madrid teneis el Museo del Jamon, la catedral del chorizo y la Capilla Sixtina de la morcilla burgalesa, que son en realidad sendos bares grasientos que me he inventado, menos uno, pero que podrian existir.


Ms Tytania

Turulato dijo...

Oiga joven; la leo todos los días, he enlazado su diario desde el mío y todo..¿por qué?.
Pues porque me crea dudas a cada momento. Con usted vivo sin vivir en mí y.. Dejémoslo.
El caso es.. ¿Se lleva mal con su cuñada?. No es que sospeche que en su "blog" cuente sus cosas, no. Es que con los de "madrit" me ocurre siempre igual; cuentan algo y entiendo otra cosa.
Quizás sea porque madrileños, haberlos "haylos", aunque sean todos de otro sitio...

Pablo Gamo dijo...

Coincido con ms. Tytania.

Además gatxas, si no fuese por desentrañar estos misterios ¿para que diablos escribiriamos blojs?

Marcel·lí dijo...

Cuñadas? Qué hortera!
Sisters in Law, sin acrónimo, mejor, no?
Hay que ver cómo está Madrid, pues...

Gachas dijo...

Contesto al señor turulato: en efecto, en Madrid las cosas parece que tal, pero luego resulta que pascual. Y así con todo. Parece que por fin van a poner un bar chulo donde uno/a va a querer pasar el resto de su ocio y finalmente resulta ser un fistro de lugar con demasiada luz (el local madrileño adolece de demasiada luz, ay!) y feo de cojones. El problema es que uno/a no acaba de comprender cuál es el fallo de Madrid. Madrid lo intenta siempre, pero no lo consigue apenas nunca.
Eso se opina desde Gachas.

djflow dijo...

Ay Nena, la catalanofilia se te escapa por los poros. El problema de Madrid (uno de ellos) es su ausencia de chauvinismo. Otro podría ser la villanía y el exceso de cortesanismo (de Villa y Corte). Pero no has de ser tan derrotista, Gachas (creo yo).

Nadj dijo...

Me encanta, llamame sadico, pero realmente disfruto viendo como abren tiendas sin sentido en calles absurdas con una quiebra asegurada en menos de 6 meses, y lo vaticino, y cuando se asoma ante mi el cartel de se traspasa, rio, y grito, y bailo.


Dios mio, soy un monstruo


Bah, no es para tanto