domingo, marzo 20, 2005

El bonito mundo de la sigla

Me acordaba yo hoy de las siglas CCCB, que por qué poquito no son la ex-Unión soviética escrita en cirílico. Son en realidad las iniciales de "Centre de Cultura Contemporània de Barcelona", pero nadie dice "ayer vi una expo muy chula en el Centre de Cultura Contemporània". La gente dice "ayer fui al Ce-ce-ce-be", a la manera urdaciana, lo cual me hace liarme bastante. ¿Por qué el buen Urdaci, el más auténtico y genérico entre los dacis, el verdadero Ur-Daci, no puede decir libremente "Ce-ce-o-o" sin arriesgarse a perder su puesto de trabajo? Seguro que ese mediodía venía del CCCB de ver una expo y por eso se lió. Urdaci ha muerto, viva Urdaci.

2 comentarios:

vasary dijo...

Cuando concluye el periodo del sanzen, es la hora del desayuno. Durante los primeros cuatro años que pasé en el monasterio, los alimentos que ingeríamos no parecían, en absoluto, comida, pero gradualmente la dieta se fue transformando en algo que podríamos llamar tradicional. Incluso entonces, las gachas que comíamos estaban hechas con cebada salvaje, sin procesar, muy distinta de la cebada presurizada y deshidratada que se suele emplear en la cocina. Las gachas son hasta tal punto el desayuno cotidiano en los monasterios Zen que la palabra que designa al desayuno deriva de este plato.

gómez losada dijo...

sí, la verdad es que cansa tanta sigla. es la prueba de que hay demasiadas cosas denominadas, y dudando de nuestra memoria, las siglamos.
apuesto por nombrar a los centros como -la casa encendida- en madrid, usando versos que nos gusten o simplemente bautizando las cosas de una manera más cálida y poética.
las siglas enfrían: R.I.P

un saludo y hasta pronto. encantado.