lunes, junio 30, 2008

De lo pastoso en todas sus variantes

No sé si a ustedes les pasa pero Gachas acaba combinando siempre tecnología + inframundo pastoso lo quiera o no. Es decir: está Gachas escaneando una hoja a la que a mano le añade un comentario y se da cuenta de que dicho comentario está tójcamente manuscrito y hay que pasarlo a limpio. Momento EGB: abre Gachas el cajón donde tiene los productos añejos de papelería y elige la cinta borradora Pritt (sí hombre, la que lleva como un sistema que parece un cinexín para ir tirando de cinta). En teoría dicha cinta blanca funcionaba como un TippEx más sofisticado: se evitaban de este modo los grumos y el documento corregido no parecía pintado con gotelé. A raíz de eso Gachas ha aprendido hoy que ese tipo de producto también es perecedero: aquello está amojamao como él solo y no pinta ni borra ni nada similar.
Gachas ha probado después con el TippEx de toda la vida y, en efecto, se ha producido lo del gotelé que citaba más arriba. Como buenamente ha podido, Gachas se ha abierto camino con la punta de su boli entre la masa blanquecina para escribir las cuatro palabricas que quería y punto.

6 comentarios:

la polaca dijo...

Tire el boli, doña Gachas. Ya no volverá a escribir como antes. Ajco de Tippex. Hay uno que viene en formato rotulador, pero supongo que se amojama igual que los otros.

Pablo Gamo dijo...

Hilando ideas; comentaré que una de mis mayores fobias de siempre es el tipex. Nunca comprenderé a aquellos que no sabeís ver la intrínseca belleza de unos buenos tachones. Mis alumnos no lo saben pero cada vez que en un examen levantan la mano para pedir tipex tienen un cuarto de punto menos.

SallanWorld dijo...

Estimada Gachas:

Olvide el Pritt, olvide el TippEx. Créame, en el siglo XXI el único corrector posible es el Pentel, formato laca de uñas. Su vida es prácticamente infinita, y el efecto gotelé mínimo. Y para escribir, si no tiene rotus Muji a mano, Pilot o Mitsubishi...

Hans dijo...

Cuando yo estudiaba la egebé, el bup o el cou no había ni tippex ni pritt ni Dios que los trujo. Yo era mucho de artístico tachón.
Hablando de todo un poco, menciono una experiencia perfectamente prescindible: escribir con estilográfia (yo sólo escribo así) sobre TippEx o Pritt. Momentos de mucho disgusto, sips.
Para concluir: que sepas que el TippEx degrada igualmente. A toda hostia, por cierto. Se montan unas gominolas blancas de mucha náusea. Se me ocurre, pues, el título para un texto técnico "Una aproximación a los modelos de medición contrastada del amojamamiento del Pritt y del TippEx"

Gachas dijo...

Sallan, no puedo entrar en el enlace de Pentel pero ya le he echado ojo a todos los formatos que ofrece "la casa Pentel" en cuanto a corrección y borrado. Démosles una oportunidad: no todos los correctores han de ser tan de gotelé como TippEx. Quizá pentel sea a los correctores en frajco como el Caldo Aneto es a los caldos envasaos.

Estimado Hans: no se le ocurra usar estilográficas sobre el Tippex, hombre, que las desgracia. Si ya los bolis se estropean, qué no les pasará a las pobres montblancs.

Anónimo dijo...

Ahivadiós. Si yo fuera un objeto manufacturado le tendría miedo a este bló. Porque aquí se desmantelan y diseccionan las cosas con una minuciosidad que ríanse de las universidades. Ustedes han desarrollado una relación con los enseres cotidianos como la que decía el Gran Lebowski: "¡Este hombre trata a los objetos como si fureran mujeres!" Ahora en serio, la única página que conozco que puede compararse con esta es la de María Eloy-García, que es la poeta que mejor entiende cómo funciona el fetiche en la sociedad de consumo, con el permiso de la casera de esta página.
Saludos,
Eloy (no María)