viernes, junio 20, 2008

Gachas y las aguas divertidas


Amics y amigues: que sí, que ya le vale a Gachas, mes y pico sin postear, pero todo tiene una explicación. En este caso la explicación es que Gachas estuvo, tras su retiro rural gringo, unos díitas en Nuevallorca, como era predecible, y no sé a ustedes, pero a Gachas le parece insufrible la típica crónica de madrileña/o en Nuevallorca, que parece siempre que son los únicos que han hecho las américas y tratan al personal con una sobradez que dan asquete.
Para no caer en eso, Gachas se mordió la lengua y se abstuvo de comentarles aquí lo que vio y dejó de ver, por el bien de todos y de ella misma. Pero Gachas vuelve por enésima vez y esta vez con un tema de interés general: las aguas saborizadas, en concreto las nuevas Font Vella.

Va Gachas, hace la compra tocha por internet (la típica que incluye 16 rollos de papel higiénico en envase con asa) y el supermercao la premia (o la castiga, según se mire), con 3 Font Vellas de litroymedio saborizadas.
Gachas abrió la de té verde con grandes esperanzas, tal que haría Dickens en su tiempo. Una vez más, la decepción fue más que absoluta (atención, gente de ciencia, ¿es posible algo superior al absoluto?). Fatalérrima el agua sabor té verde porque, básicamente, NO SABE a té verde sino a ambientador de manzana. ¿Por qué lo llaman té verde cuando quieren decir ambi pur de manzana? ¿Y por qué la hacen con el tapón verde y todo, que parece más bien una botella de fregasuelos? (así lee siempre Gachas que se escribe el nombre de ese producto, ergo así lo escribe ella). Gachas lleva una semana tratando de acabarse el líquido verde sin sentir, tratando de no sacarle el parecido con un burman flash líquido (nacidos más allá del 80 y antes del 60, ¿conocen ese producto?).

La otra agua (así se dice, no "el otro agua";de veras: hagan caso a Gachas) que probó Gachas era la de melocotón con naranja y, una vez más, el alma gachuna se le cayó a los pies: sabe a aspirina infantil disuelta en agua, ni más ni menos. No hay duda posible: pruébenla ustedes y me dirán si no les recuerda a sus tiempos de dolores de muelas y catarros infantiles.

A Gachas le quedan aún 2 aguas saborizadas sin abrir (eh, que las cuentas le salen: le regalaron 3 pero la de melocotón y naranja la probó en otro lugar, en casa de amiguitos, y no entra en el pack promoción). Las que faltan son Roiboos con no sé qué y limón. Gachas ya visualiza papilarmente la analogía: la de limón será de nuevo un burman flash o una gominola de las que no llevan granos de azúcar por encima, y la de roiboos sabrá a frambuesa o a mora, porque los señores Fontvellos temen mucho cualquier sabor inusual: parecen arriesgados con su té verde y su roiboos pero en realidad es sólo de boquilla y el aroma artificial es el mismo del frigo dedo y del calippo. No somos ná.

Y Gachas se pregunta: ¿cuál es el problema del sabor del agua sin saborizar? ¿De dónde viene ese horror vacui gustativo repentino ante la humilde agua, que toda la vida ha cumplido con gusto su función de saciar la sed y nadie se ha quejado de ella nunca? Se abre aquí un espacio para la reflexión.

15 comentarios:

Pablo Gamo dijo...

No perderé ni un segundo en rebatir el porque su justificación por la última ausencia del mes pasado, ni enjuagar una lágrima por los relatos gatxescos perdidos. Sólo he de decir que debe perder el prejuicio de caer en el lugarcomunismo (ojalá se pueda expresar así) y esnobismo más gratuito. Usted es 'Élite' y puede permitirse el lujo de mirar a sus lectores y fans (como es en mi caso) muy por encima del hombro por cienes de motivos. Asi que actualice sin temor, pardiez, pero actualice.

A sus pieses.

Anónimo dijo...

Ayay, las cosas con sabor a té verde son la perdición de la vida de Gachas.
Saludos,
Eloy

Gachas dijo...

Gamo: agradecida y emocionada. Yo te admiro a ti concretamente desde que escribiste la palabra "Tejco" en tu blog para hablar de ese supermercado londinense. Olé Pablo Gamo. En cualquier caso, entre vagancia, retorno y pudor neoyorqués pues se me ha pasado un mes entero, hijo.
Y sí, Eloy, la búsqueda del té verde me va a llevar a lugares no deseados. De hecho, ya me ha llevado: véase la fontvella esa repugnante y el yogur danone de té verde que sabía a acelga agria.

Jimina Sabadú dijo...

A ver si las aguas saborizadas se hunden de una vez, como la cherry cola, y podemos tener la fiesta en paz...

Gachas dijo...

Sta. Sabadú: ¿incluimos el Tang entre dichas aguas o lo dejamos fuera? Siempre dudo al respecto.

djflow dijo...

¡Bienhallada, Oh, Gachas, de su más humilde discípulo en esto del bloggismo, que también hace mucho que no la escribe!

Ya que se habla de esnobismo, ninguno mayor que el de los señores de Font Vella al ponerle semejantes nombres a sus aguas con esos sabores estándard que tan bien define usted. El agua es agua y el Tang... también. O al menos esa es mi apreciación.

Esta estupidez de las aguas con sabor (sepa usted que la de limón sabe a medicina cutre, que yo la he probado) creo yo que viene de la obsesión por el "laitismo" -que no laicismo, no se me equivoquen.

Me explico: se trata de hacer supuestos "refrejcos" (un guiño-saludo al ilustrísimo Don Pablo Gamo) que no engorden ni pizca pero que tengan colorantes y sabores seguro que todos cancerigenísimos (¿o será cancerigenérrimos?) y nocivísimos para la salud de las personas sedientas. Y lo que se consigue es joder el no-sabor del agua, hacer que la gente beba menos líquido elemento y encima lograr que el agua no cumpla su sagrado cometido: quitar la sed. En definitiva, una puta mierda.

También me postro a los pies Gachosos. Y saludo a Jimina con un "long time no see".

martí dijo...

NOOOOOOOOOO!!!! Salvemos al TANG! Se disuelve! Es mágico! Es realmente infantil! No pretende nada más que llevarnos a un mundo de hadas y gominolas!

Ahora en broma: no tiene nada que ver con el horror vacui gustativo de las espantosas aguas tintadas, démosle de comer a parte. El xandalista intrépido dixit.

Gachas dijo...

Interesante el breve ensayo de DJFlow sobre las aguas saborizadas. Es decir, más que "agua + bazofia" serían "refrejcos menos demasiadas guarrerías". Puede ser visto así también, sí.

Recuerde Ms. Sabadú algo escalofriante: sí, la Cherry coke está sepultada para siempre, pero la Fanta Sandía hace estragos en las tiendas de comestibles. Todo lo que lleve sandía y melón descontextualizado de sus respectivas rodajas con cáscara verde es ABYECTO.

Jimina Sabadú dijo...

FANTASANDIAaaaaaaaaaaaaarhgggggggggggggggggggggggggggggg
(muero)

Gachas dijo...

pero Jimina, no me queda claro si mueres de puro gusto o de ascazo.

Joven: Di NO a la sandía descontextualizada.

Hans dijo...

El Tang debe ser apartado al punto de vuestras disquisiciones acerca de bebidas aberrantes. El Tang, en sus versiones más simples y originarias (naranja, básicamente) endulzó mi infancia. La recuerdo con afecto. Cuando la cosa se torció y empezó a haber Tang sabor Tropical (whatever that could be) mi hermano lo utilizaba como antirresaca; concretamente, acompañado de berberechos con bien de vinagre. Jamás lo comprendí; no comprendí la receta elegida, no comprendó como evitaba la arcada absoluta, no comprendo cómo no generó una úlcera demoledora.
Por lo que respecta a la FantaSandía yo creo que queda en los estantes de los supermercados urbanos mientras llega la fecha de clasificar las partidas de latas de esas como 'stocks manifiestamente obsolescentes' y poder sacarlas de balance.
Bienvenida de vuelta, mi muy Dilectas Gachas.

Anónimo dijo...

En mi tiempo, la aspirina que me daban se llamaba Mejoral infantil y sabía "pa mí" que a mandarina y me encantaba. Vamos un enganche pastillero "avant la lettre" en plena infancia. Pero al final, para poder decir que determinada cosa sabe a mandarina o la otra a acelga o aquí huele a col revenida o que algo tiene el tacto de mierda reciente es PRECISO haber probado/olido/tocado/etc antes dichas cosas reales, por lo que siempre nos quedará la realidad de la que hace espejo este mundo virtual en el que navegamos.

Anónimo dijo...

¿Qué en Ejjjpain no venden Cherry Cola? Mi guarrería favorita! me alegro de vivir en la Pérfida Albión, sonde se puede comprar en todas las tiendas, en lata y en botellas de medio litro y de dos litros.

Ms T.

Gachas dijo...

Ay, bendito, qué inteligentes me son todos incluso hablando de meras bebidas hechas a base de polvos (de polvos de los aburridos, se entiende).

Ms. T., le cuento que la Cherry Coke no "penetró" (como se suele decir) en el mercado español adecuadamente. el paladar de Spain no comprendió lo que era aquello.
Lo mismo ocurrió los primeros años del Jagendás (lo escribo así porque no hay modo de saber dónde va la diéresis y dónde la z esa al lado de la s): había un helado sabor vainilla con carrot cake y lo tuvieron que suprimir porque, una vez más, España no comprendía que se hicieran tartas con zanahorias dentro.
Y en el DELINA´S, que es el Prêt à Manger camuflado, había en un muy principio sandwiches de pollo tikka con mango y nada, los cambiaron por alguno de lacón o similar.
Creo que después volvieron, cuando a españa le dio por el sushi, la fusión asiática y demás.

bao_bao dijo...

Tengo la impresión de que en Font Vella se han inventado un sistema para vender más con el rollo "sano y natural que sabe a té verde para estar en forma", simplemente usando los mismos productejos de cualquier otra bebida artificial. Para tomar agua con sabor a té verde, ¿qué mejor que calentar agua Font Vella y echarle unas hojitas de té verde?

Bienvenida de nuevo, amiga, se la echaba de menos.