martes, marzo 07, 2006

Der fliegende Hollander

Este post está más bien dirigido a los que viven en Madrid, pero no se sientan excluidos los demás, porfa: seguro que en sus lugares de residencia también hay personajes que tienen tanta tela marinera (navy cloth) como el que aquí nos ocupa. El buen señor es noruego o sueco o escocés, de los que encanecen muy plateadamente. Lleva barba y pelo larguísimos, tipo padre Abraham o tipo el personaje ese de Érase una vez el hombre, que te explicaba la historia de Occidente en un plisplas.
A lo que vamos: el buen señor, al que llamaremos Lars en homenaje a su quizá compatriota Von T, tiene la virtud de reventar los actos culturales más pintones de Madrid con sus preguntas. Me gusta especialmente (aunque sufro por ellos ) ver las caras de los moderadores y ponentes de las mesas cuando llega el momento de pasarle el micro al buen señor: eso es lo malo que tiene la vida en un clima de democracia y tolerancia, que no vale decir "no, oiga, usted no pregunte que es un brasas de mucho cuidao". Lars, que siempre habla en plural de sí mismo (dice "nos hemos estado en...", "nos fuimos ayer a...". Nos es él mismo), mete su particular chapa y acaba con una pregunta para pillar a la estrella del show. Normalmente intenta agarrarle de los huevos por el lado de la ética y el otro buen señor o señora, no queriendo quedar como un rancio facha, hace lo que puede para salir del paso.

¿Conoce alguien de ustedes a ese entrañable personaje del que hablo? ¿podrían referirle a Gachas alguna anécdota acerca de él?

17 comentarios:

Hans dijo...

Ese tipo de personajes son un estándar en los actos libre acceso con ínfulas culturales en cualquier ciudad que se precie. Como quiera que en Madrí (sic) hay más, supongo que se prodigará más, y por ende tendrá una mayor audiencia. Peligrosísimas, esas chapas a rosca.
Saludos, Gachas.

cracovianito dijo...

Huy ,creo que es el mismo que en pleno extasis Jodorowskiano ,interrumpio su presentacion llamandole "GurU",cosa que no le hizo mucha gracia al tarotista psicomago...O era ese,o era uno disfrazado de srta al que Jodo le recomendo untarse la cabeza con sus propias heces.

Pamplemousse dijo...

En referencia a su discurso, Srta. Gachas, querría preguntarle si no ve indicios de un racismo latente hacia los paises nórdicos, seguramente relacionado con los injustificados ataques que nos hemos sufrido por parte de los intolerantes morenos del sur, entre los que nos las incluyo.

PD: He actualizado mi bloooooog

Anónimo dijo...

Creo que ya sé de quien habla vd, Srta Gachas. Me lo topé por vez primera en una inauguración de galería top en Madrí (me ha gustado, Hans). Pensarías que estaba allí por las croquetas, cosa que seguro es verdad también. Se enrolló a hablar conmigo y mi amiga, que éramos inocentes. En dos minutos, su hostil discurso era "vosotras que sois jóvenes y monas venís a las inauguraciones a sacar expos meneando las tetas, mientras nosotros los verdaderos artistas...". Con la proverbial poca paciencia que profesaba yo hace diez años, le mandé a la mierda in so many words.

Dos días después casi nos lo damos de morros mientras hacíamos footing en el Retiro. Mi amiga me agarró el chándal con garras de velocirraptor antes de que nos descubriera y me lanzó a una vereda poco concurrida.

Le he visto de lejos en actos culturetas diversos después de aquél tropezón. Ya no se acuerda de mi cara, debe ser que Clinique, digan lo que digan, no hace nada.

Ms T x

Óscar dijo...

Hola Gachas, aquí Macarrones:
La intervención más graciosa de ese señor (que nos recordemos) fue en la presentación de un libro de Care Santos (la presentadora era Ángela Vallvey) cuando proclamó ante el selecto auditorio que "las verdaderas armas de destrucción masiva eran las pollas" (eran los tiempos en los que Bush buscaba una excusa para bombardear Irak; lamento utilizar este lenguaje en un lugar tan selecto, pero así fueron las cosas y así se las hemos contado).

Gachas dijo...

Gracias a todos por vuestras intervenciones. El sabio Lars no dejará de sorprendernos nunca: cuando Gachas era más joven e inexperta, él trató de soltarle su gran chapa en el café de la Filmoteca mientras se la iba ilustrando con un buen falo que dibujaba en el Daily Telegraph o en The Guardian que llevaba el buen Lars como lectura. Él sí que sabe.

Pablo Gamo dijo...

Amiga Gatxas, con el fin de mi etapa universitaria me fui alejando de todo tipo de actos culturales minoritarios: recitales de poetasmuertosdehambre, presentaciones de libros que nunca volveria a ver en ningún lado, forums de videarte y todo tipo de expos picto-escultoricas en galerias de lo más variopinto. Aunque me encantaria poder opinar sobre el sujeto mencionado, creo hacerme una idea del perfil por mis pasadas experiencias en sitios similares... y de todos los asistentes a dichos acontecimientos los únicos que merecen mis respetos e interes son los que van de 'listos' a reventar el show ya sea por rencores, envidias o por el simple placer de hacerlo. Las razones me son igual!

Pero claro yo es que ya no pinto nada alli, mis intereses (equivocados pero mios) me llevan por otros derroteros, asi que disculpen mi opinion de alguien que no comparte querencia por estos microcosmos culturetas.

Saludos amics!

Anónimo dijo...

*y de todos los asistentes a dichos acontecimientos los únicos que merecen mis respetos e interes son los que van de 'listos' a reventar el show ya sea por rencores, envidias o por el simple placer de hacerlo.*

Y se puede saber por qué esto te merece respeto, Sr Pablo Gamo? Me suena un poco antisocial!

Anónimo dijo...

Esa era yo, Ms T, no me estaba escondiendo.

Ms T

Anónimo dijo...

Camarada revolucionaria Gachas :
Pase de Blade Runner version del director en TIPO. Debate al final de la película presidido por dos completos ignorantes que se hacían pasar por aficionados al comic y a la literatura de ciencia ficción. Lars se levanta y les pregunta por el terrible machismo que destila la película y diserta acerca de esto y más en general. Creo recordar que fueron algunos de los miembros (perdón por usar estas palabras en tan selecto foro) del publico los que le echaron mientras le lanzaban pipas e improperios. "El machismo se erradicó de la sociedad con el voto de la mujer y las revistas como Cosmopolitan", le espetaron mientras Lars se iba todo dignidad.
Sin venir al caso, cito: "Quien consiga la receta de las gachas en su tinta será el amo del mundo"

Anónimo dijo...

Esa cita última es de Dune, la versión de David Lynch, ¿verdad?

Ms T.

Pablo Gamo dijo...

Amiga Ms. Titania, Respeto quiza no era la palabra adecuada, simplemente queria mostrar mi fascinanción de "el boicot por el boicot" y las gentes que lo emplean. Realmente muy pocas cosas me merecen RESPETO (con mayujculas) y quiza tenga usted razón y suena muy antisocial, miedo me da pues mi mayor ambición seria ser completamente convencional... a estas alturas una batalla, me temo, completamente perdida.

Anónimo dijo...

Pablo Gamo, tienes toda la razón en eso de los "reventadores vocacionales". Gente que vive para machacar la labor de los demás por razones privadísimas y retorcidas, me imagino, que quizás no conocen ni ellos. Aunque si nuestro amigo Lars se atrevió hasta con Jodorowski, igual haríamos bien en admirarle: eso sí que es vocación.

Ms T

Gachas dijo...

La figura del reventador me resulta entrañable, de hecho Gachas la ha ejercido alguna vez, moderada y discretamente, en la web, que es el sitio más anónimo (Gachas es cobarde gallina)
La Gachas psicopedagoga que trabaja en un proyecto educacional de redes de integración para chavales y dinamiza talleres de género opinaría distinto, pero esa Gachas está desactivada temporalmente.

encallao(20) dijo...

Lars, el padre putativo de los pitufos, me cogió un dos de enero despistado, como todos los dos de enero y todos los que pasean mirada perdida por la calle de La Bolsa a las siete de la tarde de dicho día. Las greñas blancas no iban solas, estaban acompañadas por un secuaz mastuerzo que no hacía más que gruñir al final de cada una de las aseveraciones sobre la vida del maestro de la acera. Lo suyo es puro ensayo, pura chapa pues, que, tras tres o cuatro despistados por hora, termina convirtiéndose en inspiración. De la buena, de la que sale sola. Con esa grácil manipulación del discurso se me empezaron a inflar esa parte nuestra que nos cuelga a los señores. Uno, sagaz y distraído a partes iguales, entendió que lo que quería sacar en claro el maestro de la acera de aquel encuentro era un piscolabis: “¿De qué pasión me hablas? Ayer mismo una chica nos invitó a merendar para que fuésemos a hablar a un sitio calentito y tú nos tienes aquí de pie a mi amigo y a mí desde hace rato y ni siquiera se te ha ocurrido hacerlo. ¿Cómo puedes hablar de la pasión?”.
O sea, que además de no encontrar sentido a mi paseo por una ciudad deshabitada, el maestro y su apósito gruñidor me zarandearon un poquito más el ánimo.
Creo que deberíamos repasar muy seriamente cuál es la capacidad, qué elementos son los que hacen que el inocente, el novato, el que pasaba por allí y no se cambió de acera, caiga en la trampa de Lars, el que nunca dibujó un pitufo.

Gachas dijo...

Ay, qué pedazo de testimoño nos ha proporcionado el amigo encalladito20. Gracias, de verdad. Buscaba yo a más damnificados para hacer una buena AVT de Lars y veo que hay para parar un trenno.
Encallao(20), creo que sé quién eres y lo que hiciste el último otoño. Te mando un mail (o le mando un mail a ese que creo que eres tú) y lo compruebo, si te dejas.

Los porvenires de la cultura dijo...

HISTORIA DEL HOMBRE DEL PELO BLANCO

Antes de llegar a Madrid, el hombre del pelo blanco vivía en Granada, ciudad por la que se paseaba con una túnica blanca. Estaba compinchado con un italiano, y okupaban unos de los cármenes del Albayzin. Cuenta la leyenda que el italiano y el hombre del pelo blanco vivían de camelarse a las turistas. Entre patafísica y patafísica, les robaban la cartera. También dice la leyenda que el compadre italiano era bellísimo, y que el hombre del pelo blanco acabó peleándose con él porque siempre era el italiano el que acababa acostándose con las chicas (antes de robarles la cartera, claro).
Yo lo vi por primera vez en Madrid, en la plaza del dos de mayo, en un botellón. El del pelo blanco se paseaba, en efecto, con una túnica, e iba arengando a las masas. Lo más curioso es que todo el mundo lo escuchaba en silencio. Luego lo vi más veces: en ciudad universitaria, en la castellana, en el Retiro, en la tele, en un cinefórum sobre Marguerite Duras (veíamos "Hiroshima mon amour", en el que, al final de la peli, se subió al escenario y gritó: "¡todos somos Hiroshima y Nevers!". La última vez fue en la Residencia de Estudiantes, en un concierto de María del Mar Bonet. Llegó acompañado de una china en silla de ruedas que parecía ser su novia.
A mí me trae suerte ver al hommbre del pelo blanco.
Besos.