miércoles, enero 04, 2006

Guardianes bizarros de la psiqué española

Este post es heredero directo de Mondo Brutto . Gachas lo asume. Gachas es deudora de ese fanzine, aunque ahora ya no lo lea porque se le cansa la vista con esa letra tan chica, y porque ya está mayor y no conoce a los grupos pop a los que despellejan.

A lo que vamos: Gachas siempre ha estado interesada en las cosas del cerebrín, en los distintos caracteres de los seres humanos, en sus maneras idiosincrásicas de dar por culo al prójimo etc. De ahí que Gachas escuchara mucho la voz de los psiquiatras y psicólogos internacionales y, en menor medida, la de los del Estado español. Gachas puede citar a cuatro profesionales de la salud mental patrios en los que se ha mostrado interesada en algún momento de su vida, no tanto por su profesionalidad sino por su, en fin, bizarría. A saber:

- Elena Ochoa
- Juan Antonio Vallejo-Nágera
- Dr. López-Ibor
- Enrique Rojas

Sería muy ambicioso explayarse en las trayectorias de todos ellos en un mísero post cuya misión no es sino proporcionar un poco de solaz a su autora (y, por ende, a sus lectores), así es que Gachas sólo hablará un poquillo de López Ibor, o, más concretamente, del Libro de la Vida Sexual del susodicho dottore, que estaba en las estanterías de los hogares del franquismo (en el de Gachas, al menos). Gachas, aparte de leer de pequeña los Mitos griegos contados a los niños y mucho tebeismo, de vez en cuando le daba un tiento al libro adulto ese. Lo único que recuerda de lo aprendido en él es la existencia de perversiones sexuales (jarrl!) y el ejemplo que López-Ib daba de ellas: el de un pavo que, en vez de mojar el churro como está mandao, la pasaba chévere introduciendo fresas en el chumi de sus churris.

Como comprenderán, cada vez que Gachas come fresas aún en la actualidad, ¡zas!, imagen de perversión al canto. La mente de Gachas fue ensuciada en la infancia y no hay quitamanchas que limpie aquello. Así funcionan nuestros cerebritos, my friends.

10 comentarios:

SallanWorld dijo...

Más interesante es Antonio Vallejo-Nágera, coronel del Glorioso Ejército Español y lo más parecido que hemos tenido por aquí al Dr. Mengele.

Para muestra, un botón.

quieta, leona dijo...

Pues ya que estamos con las reliquias del tardofranquismo, "en que" tenga un rato, igual te fotocopio -no creo que vulnere ningún copyright- y te envío el fantástico "Curso de Preparación al Matrimonio" que hice a distancia cuando contraje, por gentileza de la Parroquia de Diego de León. Como mi amado y yo vivíamos en ciudades distintas y preferíamos pasar los fines de semana pecando en vez de asistiendo al susodicho,una amiga me habló de este Curso a distancia, de cuya redacción, claramente pre-conciliar (pre-Concilio de Trento, quiero decir), extraigo la siguiente perla, para ir haciendo boca ("Lección 5ª, Sicología masculina y femenina"):

"El hombre tiene una energía concentrada, que despliega "por sacudidas". Es capaz de hacer un trabajo duro durante varias horas, tal vez durante varios meses. Esto explica por qué siente la necesidad de arrellanarse en la butaca al volver del trabajo; no obedece necesariamente a pereza o indiferencia el que no se ponga inmediatamente a ayudar a su mujer en los trabajos de la casa.
La mujer posee una energía dispersa por todo su organismo /.../ En el trabajo gasta sus fuerzas poco a poco y las recupera al mismo ritmo. Eso le permite realizar en casa jornadas de trabajo de 12 a 15 horas, desde que da al bebé el primer alimento hasta que repasa las camisas por la noche. Puede dedicarse a mil pequeñas ocupaciones que se siguen y entremezclan, sin necesidad de tomar un respiro. De un modo especial, cuidará de crear una atmósfera agradable en el hogar para cuando él regrese del trabajo".
¿Y luego se extrañan de que la gente se arrejunte?

Gachas dijo...

"arrellanarse en la butaca". Quieta, leona me está desempolvando (valga la palabra) hermosas expresiones de la lengua castellana cuya existencia había olvidado por completo. Gracias, still, female lion (¿O "Quiet, female lion"?).

quieta, leona dijo...

Hummm, I´d rather say "Keep still, female lion".

Moblog dijo...

Tengo que reconocer (si pudiera ponerme un recuadro de cartulina ante los ojos para mantener mi anonimato lo haría, pero si no no podría escribir) que he leído un manual de trucos para hablar en público de Vallejo Nájera. Aunque no es grave porque se me sigue dando fatal.

Anónimo dijo...

Si me permitís ser pedante, os diré que el equivalente coloquial de "quieta, leona", sería "easy, tiger" una expresión habitual. Desgraciadamente, ya sabeis que en inglis pitinglis hay poca diferenciacion de género en los nombres, verbos y artículos. Dos variación que no suenan mal podrían ser:
"easy, lioness"
o
"easy, tigress"

Ms T

quieta, leona dijo...

Hey, gracias por tus correcciones, usuario anónimo, es genial aprender algo nuevo!

sus-pi-kazz dijo...

¡Oh! Gachas is back! ¡Albricias! Se te echó de menos entre tanta vulgaridad blogosférica, querida.

Leona (quieta), me ha encantado tu aportación celtibérico-psicológica. Te animo a que publiques más extractos de ese suculento tratado en esta u otras páginas para solaz de lectores inquietos.

¿Lo venden en librerías del Opus o en la propia Catedral de la Almudena? ¿Quién escribe estas verdades como puños, quién? Como ¡oh, como! me gustaría conocerle para introducírselo lentamente por el recto...

SallanWorld dijo...

El de hablar en público era el hijo del primer comentario. No es tan animal como el padre. Creo recordar que hasta era civilizado y todo...

Anónimo dijo...

A ver Miss Gachera, queremos más. Más blogs. Esperamos con impaciencia sus perlas cultivadas de la Submeseta Sur.

Ms T.