Blackberri Eguna
El día de tener Blackberry les llega a todos, incluida Gachas, que la obtuvo GRATIS merced a la fidelidad que le une a su compañía de telefonía móvil Orange (Gachas es más fiel a Orange que un caballito de mar a su yegüita de mar: se afilió cuando aún se llamaba AMENA y ahí sigue, y no por satisfacción sino por pura pereza de cambiar). A lo que vamos: para cualquier produzto hay ahora planes renove, y Gachas aprovechó el renove orangesco (¿el renove cítrico, debería decir?) para hacerse con un tochaco de blackberry gratis y por ende, con una tarifa para que los mails le lleguen a ésta.
Pues bien: como siempre, Gachas, que debe de irradiar alguna feromona antimicrochípica, ha tenido problemas con la Blasberry. Tan grandes han sido los susodichos que hasta la joven del servicio técnico de Orange ("¿en qué puedo ayudarle, Sta. Gachas?"), tras llamar Gachas por tercera vez el mismo día, le ha sugerido que la devuelva (Gachas está dentro de la semana de prueba) y que se haga con otra rapidito, que esa es como de Tómbola Hnos. Carrasco.
Así entre nosotros, la Blackberry es fea como un demonio, pero a Gachas casi que le daba morbete tener ese parato exageradamente ancho, con esas teclillas que parecen dientes apiñaos, con esa fealdad pantallil (tendrían vds. que ver el block de notas: una mera pantalla blanca con letra courier new y a correr: parece MS-DOS). Y además, a Blackberry regalada, no le mires el diente, pensaba Gachas, pero una cosa es el feismo endógeno blackberriano y otra el que la agenda de contactos de yahoo (unos 300, no todos ultraamigos pero sí contactos) no se cargue y Gachas tenga que meterla a dedo, ¿no les parece?
Mañana será un día doloroso para Gachas: Vendrá un sito de SEUR, recogerá el paquete abierto y Gachas se despedirá de su ni-tan-siquiera-estrenada Blackberry, que no sabemos si será triturada junto a Rolex falsos y otras Blackberries handicapped, o si será endilgada a otro consumidor que no se cosque de la problemática que trae consigo (porque llegar los correos, llegan, pero no se pueden escribir sino tecleando la dirección letrita por letrita).
Y vuelta a llamar al plan renove, a aclarar que le vuelvan a reintegrar los puntos (eufemismo de "Euros") por antigüedad y todo ese rosario de acciones propias de la posmodernidad y de Baudrillard, Zizek y la madre que los parió a todos, que son los verdaderos culpables de que esto suceda.