Anetismo ya por vena
Ya no hay vuelta atrás: Gachas es anetista y sólo un tratamiento con Metadona (suena un poco a algo que pudieran suministrar en Mercadona) haría posible que Gachas abandonase su adicción.
Verán: tras la ingesta excesiva de guarrerías durante las fiestas, Gachas ha pensado que una posible dieta sería la compuesta exclusivamente por caldo Aneto de pollo bajo en sal y manzanas asadas. El caldo Aneto haría las funciones de "alimento rico y saladito" y las manzanas asadas las de "alimento dulce y medio de capricho".
El problema es cuando te quieren vender gato por caldo Aneto, o Gallina (Blanca) por caldo Aneto: en los ultramaris regidos o no por espanioles (Gachas ha encontrado OTRO ultramarino regido por españoles sesentones en su barrio. Lo llaman "Mantequería") se distribuye solamente la gama de caldos Gallina Blanca: de la abuela, de verduras, de pollo y alguno más. TODOS menos el de verduras contienen entre sus ingredientes manteca de cerdo. Esto no puede consentirse, así es que Gachas boicotea a Gallina Blanca y busca por todas las tiendas de alimentación su caldo Aneto, pero ni rastro de él.
Sólo en un sitio encontró una deliciosa modalidad de cría de caldo Aneto llamada "Caldeto": consistía en un minibrick monodosis de caldo de pollo que podía calentarse directamente en el microondas porque el extraño brick no llevaba capilla de metal por dentro sino sólo cartón. Aquí Gachas ha de confesar que sufrió una minidecepción: el caldeto sabía un poco como a socarrao, pero más bien es achacable al envase de sólo-cartón, que parecía traspasar su sabor a la sopa en sí. Un fallo pequeño de Aneto que Gachas sabrá perdonar oportunamente.
Volviendo al tema adicción: Gachas se siente un poco kundera en este sentido, pero no el escritor checo sino la usuaria de kundas o coches colectivos que llevan al adicto a pillar a La Celsa o donde sea menester. Gachas sería capaz de irse a Artés, provincia de Barcelona, donde está ubicada la fábrica de caldo Aneto que, si sigue sin distribuir en los ultramarinos de Madrid, va a recibir la visita de Gachas en pleno síndrome de abstinencia.
miércoles, enero 09, 2008
Etiquetas:
Caldo Aneto
viernes, diciembre 28, 2007
Novedades en reprografía
Gachas ha ido hoy a una tienda de fotocopias I+D donde hacían revelado digital, imprimían sobre camisetas y lonas y diseñaban tarjetas de visita un poco toscamente. Mientras esperaba su turno ha podido ver la nueva gama de productos que ofrecen esas tiendas: aparte de las ya manidas fotos de personas warholeadas, de cuatro en cuatro o de seis en seis y con colores chillones, también había otra innovación con nombre de artista: la lichtensteinización del careto de la peña. Consistía en que la misma niña que servía como modelo para las fotos warholizadas aparecía en esta ocasión retratada en grande, con la cara blanca llena de puntos rojos rollo varicela, la melena color amarillo pollo y un fondo azul celeste. Supongo que para las/los morenos, el pelo va en color negro zaíno, pero de lo que no te libra nadie es de los puntacos rojos en la cara que emulan el aerógrafo.
Otra cosa curiosa y muy de actualidad era uno de los mensajes divertidos de las camisetas: el majestuoso "¿Por qué no te callas?", impreso con el NO muy grandote y coronado por una idem igualita que la del logo de correos.
Y como ya me tocó el turno de las fotocopias, no pude ver más innovaciones en el seztor de la reprografía, pero estas no son moco de pavo, ¿a que no?
Gachas ha ido hoy a una tienda de fotocopias I+D donde hacían revelado digital, imprimían sobre camisetas y lonas y diseñaban tarjetas de visita un poco toscamente. Mientras esperaba su turno ha podido ver la nueva gama de productos que ofrecen esas tiendas: aparte de las ya manidas fotos de personas warholeadas, de cuatro en cuatro o de seis en seis y con colores chillones, también había otra innovación con nombre de artista: la lichtensteinización del careto de la peña. Consistía en que la misma niña que servía como modelo para las fotos warholizadas aparecía en esta ocasión retratada en grande, con la cara blanca llena de puntos rojos rollo varicela, la melena color amarillo pollo y un fondo azul celeste. Supongo que para las/los morenos, el pelo va en color negro zaíno, pero de lo que no te libra nadie es de los puntacos rojos en la cara que emulan el aerógrafo.
Otra cosa curiosa y muy de actualidad era uno de los mensajes divertidos de las camisetas: el majestuoso "¿Por qué no te callas?", impreso con el NO muy grandote y coronado por una idem igualita que la del logo de correos.
Y como ya me tocó el turno de las fotocopias, no pude ver más innovaciones en el seztor de la reprografía, pero estas no son moco de pavo, ¿a que no?
Gachas y el caldo Aneto
Por si no lo saben, la marca Aneto, que no la conocía ni Dios hasta hace bien poco, ha sacado una gama de caldos en tetra brick: caldos de pollo, de jamón (creo), de verduras y de pollo bajo en sal (y probablemente de pescado, pega). Gachas lleva echándole el ojo al caldo Aneto desde el nacimiento de este último porque le mola mazo su packaging, ese contraste entre el tetrabrickismo frío y contemporáneo y su estampado de mantel de cuadros (cada tipo de caldo lo lleva de un color) que contribuye a fomentar la idea de que el caldo es, de verdad, casero.
Si Gachas no había comprado antes el caldo Aneto es precisamente porque NO es en absoluto casero: lo hacen, como tantos otros alimentos, en una fábrica con chimeneas metálicas, probablemente en una olla de acero del tamaño de la Maestranza de, arsa, Sevilla y, más probablemente aún, trabajadores recios de la empresa entrarán DENTRO del piscinón de caldo Aneto con botas de goma para sacar no sé qué cosa que se les haya caido dentro, controlar el manómetro de la temperatura y cosas igualmente terroríficas. Es que, como a ustedes les pasará también, Gachas se sabe de memoria las truculentas historias que circulan respecto a la comida envasada contemporánea: que si el jamonyor es en realidad fécula de patata fermentada hecha una pasta, que si el pollo de hoy es un engendro sin cabeza y por eso el Kentucky Fried Chicken ahora se llama casi como el aeropuerto de Nueva York, sólo con las iniciales (KFC), y demás perlas de terror gastroenterítico.
Bueno, pues finalmente Gachas ha sucumbido al anetismo y ha comprado su primer caldo de pollo Aneto, con los cuadros del mantel color amarillo y blanco y la tipografía estilo “Agenda del ama de casa 1972” en marrón cáscara de huevo (de huevo marrón, se entiende). Aparentemente el caldo sólo lleva agua, pollo de corral (es decir, con cabeza, tronco y extremidades), cebolla, zanahoria, col, puerros, apio y sal. Gachas, obviamente, no se lo cree, aunque en el tetra figuren 4 fotos con pollos pelados, verduras y enormes cacerolotes aparentemente muy higiénicos.
No obstante, ha sido abrirlo hace 3 horas para comenzar su cena con él y ya se ha debido de beber como medio litro. No ve Gachas el momento de probar el Aneto de verduras, el de carne o jamón, el de pejcao… (ese último probablemente no). Sabía que esto iba a ocurrir, que todo eran barreras para no caer en el vicio del caldismo envasado.
(http://www.caldoaneto.com/ )
Si Gachas no había comprado antes el caldo Aneto es precisamente porque NO es en absoluto casero: lo hacen, como tantos otros alimentos, en una fábrica con chimeneas metálicas, probablemente en una olla de acero del tamaño de la Maestranza de, arsa, Sevilla y, más probablemente aún, trabajadores recios de la empresa entrarán DENTRO del piscinón de caldo Aneto con botas de goma para sacar no sé qué cosa que se les haya caido dentro, controlar el manómetro de la temperatura y cosas igualmente terroríficas. Es que, como a ustedes les pasará también, Gachas se sabe de memoria las truculentas historias que circulan respecto a la comida envasada contemporánea: que si el jamonyor es en realidad fécula de patata fermentada hecha una pasta, que si el pollo de hoy es un engendro sin cabeza y por eso el Kentucky Fried Chicken ahora se llama casi como el aeropuerto de Nueva York, sólo con las iniciales (KFC), y demás perlas de terror gastroenterítico.
Bueno, pues finalmente Gachas ha sucumbido al anetismo y ha comprado su primer caldo de pollo Aneto, con los cuadros del mantel color amarillo y blanco y la tipografía estilo “Agenda del ama de casa 1972” en marrón cáscara de huevo (de huevo marrón, se entiende). Aparentemente el caldo sólo lleva agua, pollo de corral (es decir, con cabeza, tronco y extremidades), cebolla, zanahoria, col, puerros, apio y sal. Gachas, obviamente, no se lo cree, aunque en el tetra figuren 4 fotos con pollos pelados, verduras y enormes cacerolotes aparentemente muy higiénicos.
No obstante, ha sido abrirlo hace 3 horas para comenzar su cena con él y ya se ha debido de beber como medio litro. No ve Gachas el momento de probar el Aneto de verduras, el de carne o jamón, el de pejcao… (ese último probablemente no). Sabía que esto iba a ocurrir, que todo eran barreras para no caer en el vicio del caldismo envasado.
(http://www.caldoaneto.com/ )
Etiquetas:
Caldo Aneto
lunes, diciembre 17, 2007
Gachas se acerca a la exCCCP
Y obviamente, una se acerca a lugares ignotos por una de estas dos vías: 1) el amorrl o 2) el papeo. En concreto esta vez Gachas se ha acercado al mundo de las repúblicas bálticas y otros países de la exURSS por la segunda de las vías.
Resulta que ayer domingo -funesto día tristuno donde los haya, el domingo- paseaba Gachas por las inmediaciones de la Plaza Santo Domingo, Ópera y tal con amiguitos y, chan, de repente vieron un supermercadín con productos rusos, que claramente desde el rótulo acrílico lo anunciaba: se llamaba "SUPERMERCADO CCCP-USSR" o similar. Como Gachas y sus amigos conservan aún el niño que todos tenemos dentro, se asomaron al cristal con la nariz bien pegada y la boca entreabierta, pero con eso no fue suficiente y tuvieron que pasar a ver qué se cocía allí dentro.
El lugar era humildón, mal alumbrao sobre todo, y tenía, además de comida, vídeos y libros del gusto de los ciudadanos esteparios: se notaba mucho espionaje y mucho glamour filthy, del de terciopelote rojo y oros.
Bueno, a lo que voy: seguimos hurgando por allí entre los produztos y, lo que suele pasar: algunos atraían (tés de la rusia zarista, crema agria), otros asustaban (unas gachas para desayunar con muy feo aspecto) y otros, nunca se sabe.
Gachas se habría comprado una especie de raviolis congelados con queso blanco dentro o con carne (Davidik seguro que sabe lo que son: participa, Davidik), pero como no iba a casa enseguida, no quería romper la cadena del frío y deteriorar el producto surgelé.
Lo que compró al final fueron grandes rodajas de pepinillos agridulces cortados como haciendo onditas, que eso es muy del norte de cualquier sitio y va muy bien con la carne, con el pejcao y con todo. Y también un pan (bueno, medio, lo compartió con JC y S.) lituano negro, negro y de esos sabores entre dulces, amargos y ácidos que tienen los panes sanotes de países nórdicos, como si llevaran una mezcla incomprensible de canela y Bovril . Obviamente, hay que olvidarse de poner lomo o jamón ahí encima, porque el sabor de la chacina se lo lleva por delante el del pan de marras.
Y ya después de marear al señor vendedor preguntándole Y esto qué es lo qués todo el tiempo, Gachas vio una especie de turronaco recio color grisáceo que se vendía al corte (4 euros valía una cantidad no especificada): el vendedor le dio a probar lo que definió como turrón de semillas de girasol y ahí Gachas de repente volvió a visualizar, como en el túnel del tiempo, a Lech Walesa, a su esposa Danuta, a todos los miembros de Solidarnosc, a Leonidas Breznev, al equipo olímpico de la RDA desfilando muy serios y a todo el pueblo de Bienvenido Mr. Marshall cantando "Americanos, os recibimos con alegría". Ay, qué sabor precomunitario, qué intento de calentar y dar energía al cuerpo con la pobrecica semilla del girasol, qué tiempos de escorbuto, tiña y sabañones. A modo de magdalena de Proust, el turronaco ese le trajo a la memoria a Gachas momentos y lugares donde no había wraps de pollo con guacamole ni asomo de sandwiches de pollo tikka de tres pisos, que era este mismo país casi anteayer, por cierto.
¡Viva la almendra por siempre!
lunes, noviembre 26, 2007
Gachas vuelve de puntillas,
...sin decírselo a nadie de la blogosfera. Y sin colgar fotos, ni youtubes ni la madre que los parió. En cualquier caso, como ahora tiene blog hasta Paquita la del Barrio, no iban a tener tiempo de leer éste, entre actualizaciones del suyo propio, del maiespeis, del flickr (que no acabo de saber lo que es) etc. Pues aquí tranquilitos que estamos, en pantuflas, jugando al dominó y golpeando fuerte con las fichas en la mesa los dos leztores de Gachas que deben de quedar y, obviamente, la propia Gachas. Me dan ganas de servirles un anís muy aguado ("palomita", se llama, o Ricard en gabacho) a los que decidan quedarse, y unos bizcochos de esos secos para mojar.
A lo que voy, que cuando se vuelve hay que volver por algo, con una noticia de actualidad o similar: Emma Clarke es el personaje que nos ocupa. La buena Emma locutaba en el metro londinense hasta hace 5 horas, que la han despedido por malusar su voz en parodias haciendo como de locutora del metro. Es decir: va una, tiene una voz equis que lleva a cuestas durante toda su vida, la contratan por esa razón pero en ningún caso puede usarla para hacer gromas y chistes con el mismo soniquete laboral por el que fue contratada, ¿sí?
En su web (donde tiene mp3 colgados para publicitar su voz y que la contraten y tal) están los clips-parodia que le han valido el despido. Además del consabido mind the gap, en ellos decía cosas tipo "Seguramente algún turista americano está hablando demasiado alto en este vagón" o similar. Pero uff, Gachas detesta ser la típica cronista informativa sobre la actualidad. Búsquenlo ustedes en google, coñe. Aquí se habla de otras cosas más entretenidas, o al menos antaño era así. Sniff, he perdido el ritmo gachesco.
...sin decírselo a nadie de la blogosfera. Y sin colgar fotos, ni youtubes ni la madre que los parió. En cualquier caso, como ahora tiene blog hasta Paquita la del Barrio, no iban a tener tiempo de leer éste, entre actualizaciones del suyo propio, del maiespeis, del flickr (que no acabo de saber lo que es) etc. Pues aquí tranquilitos que estamos, en pantuflas, jugando al dominó y golpeando fuerte con las fichas en la mesa los dos leztores de Gachas que deben de quedar y, obviamente, la propia Gachas. Me dan ganas de servirles un anís muy aguado ("palomita", se llama, o Ricard en gabacho) a los que decidan quedarse, y unos bizcochos de esos secos para mojar.
A lo que voy, que cuando se vuelve hay que volver por algo, con una noticia de actualidad o similar: Emma Clarke es el personaje que nos ocupa. La buena Emma locutaba en el metro londinense hasta hace 5 horas, que la han despedido por malusar su voz en parodias haciendo como de locutora del metro. Es decir: va una, tiene una voz equis que lleva a cuestas durante toda su vida, la contratan por esa razón pero en ningún caso puede usarla para hacer gromas y chistes con el mismo soniquete laboral por el que fue contratada, ¿sí?
En su web (donde tiene mp3 colgados para publicitar su voz y que la contraten y tal) están los clips-parodia que le han valido el despido. Además del consabido mind the gap, en ellos decía cosas tipo "Seguramente algún turista americano está hablando demasiado alto en este vagón" o similar. Pero uff, Gachas detesta ser la típica cronista informativa sobre la actualidad. Búsquenlo ustedes en google, coñe. Aquí se habla de otras cosas más entretenidas, o al menos antaño era así. Sniff, he perdido el ritmo gachesco.
lunes, agosto 06, 2007
El fiasco no descansa
Gachas está pegadita al Toshiba. En uno de los apretones al botón "revisar correo" ha recibido un spam muy gracioso de la falsa agencia tributaria en la que aparentemente le devuelven dinerín si, imagino, proporciona todos sus datos bancarios o similar. La pregunta principal que se hace es por qué demoños redactan tan mal los timadores españoles. ¿Se reúnen en un semisótano rollo "Atraco a las tres" para urdir el plan y redaztan juntos el mail de pega o lo genera una máquina traductora que no sabe hacer la O con un canuto? Más bien se decanta Gachas por la segunda opción, tras leer palabras como "someta", "forma" o "aplicar", que parecen ser primas demasiado hermanas de "submit" "form" (por application form) o "apply". En la parte de abajo del truchomail, para añadirle realismo, meten la foto de un bebé y el reclamo de los 2500 euros por niño, con un link a la verdadera agencia tributaria (esa parte no la he pegado aquí abajo):
RESOLUCIÓN de 04 08 2007, de la Dirección General de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, por la que se aprueban las directrices generales del Plan General de Control Tributario 2006.(B.O.E. 03-02-2006)
Por favor Nota: Después de los cálculos anuales pasados de su actividad fiscal nos hemos determinado que usted es elegible recibir una devolución fiscal desde 290€
Someta por favor la petición de la devolución fiscal y en un plazo de 6-9 días se la vamos a procesar.
Un reembolso se puede retrasar para una variedad de razones. Por ejemplo sometiendo expedientes invalidos o aplicándose después del plazo.
Para tener acceso a la forma para su devolución fiscal, Pulse aquí
El Plan General de Control es el instrumento básico de planificación de la Agencia Tributaria en el que se realiza la previsión cuantitativa y cualitativa de las actuaciones que en el ámbito de control tributario y aduanero se van a realizar durante el año. Con este Plan se da cumplimiento a la obligación que establece la Ley General Tributaria en su artículo 116 de elaborar anualmente un plan de control tributario.
Madrid, 05 08 2007.–El Director General, Luis Pedroche y Rojo.
Gachas está pegadita al Toshiba. En uno de los apretones al botón "revisar correo" ha recibido un spam muy gracioso de la falsa agencia tributaria en la que aparentemente le devuelven dinerín si, imagino, proporciona todos sus datos bancarios o similar. La pregunta principal que se hace es por qué demoños redactan tan mal los timadores españoles. ¿Se reúnen en un semisótano rollo "Atraco a las tres" para urdir el plan y redaztan juntos el mail de pega o lo genera una máquina traductora que no sabe hacer la O con un canuto? Más bien se decanta Gachas por la segunda opción, tras leer palabras como "someta", "forma" o "aplicar", que parecen ser primas demasiado hermanas de "submit" "form" (por application form) o "apply". En la parte de abajo del truchomail, para añadirle realismo, meten la foto de un bebé y el reclamo de los 2500 euros por niño, con un link a la verdadera agencia tributaria (esa parte no la he pegado aquí abajo):
RESOLUCIÓN de 04 08 2007, de la Dirección General de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, por la que se aprueban las directrices generales del Plan General de Control Tributario 2006.(B.O.E. 03-02-2006)
Por favor Nota: Después de los cálculos anuales pasados de su actividad fiscal nos hemos determinado que usted es elegible recibir una devolución fiscal desde 290€
Someta por favor la petición de la devolución fiscal y en un plazo de 6-9 días se la vamos a procesar.
Un reembolso se puede retrasar para una variedad de razones. Por ejemplo sometiendo expedientes invalidos o aplicándose después del plazo.
Para tener acceso a la forma para su devolución fiscal, Pulse aquí
El Plan General de Control es el instrumento básico de planificación de la Agencia Tributaria en el que se realiza la previsión cuantitativa y cualitativa de las actuaciones que en el ámbito de control tributario y aduanero se van a realizar durante el año. Con este Plan se da cumplimiento a la obligación que establece la Ley General Tributaria en su artículo 116 de elaborar anualmente un plan de control tributario.
Madrid, 05 08 2007.–El Director General, Luis Pedroche y Rojo.
jueves, julio 26, 2007
Gachas at Trevi
Gachas, que se encuentra en Roma de nuevo pero sólo porque se olvidó un grifo abierto, pasó el otro día casualmente por la archifamosa Fontana di Trevi. Como no tiene mucha imaginación posteadora estos días debido a la calor, finalmente lo que ha decidido es insertar una bonita foto que homenajea un poco a ese pedazo de sociólogo-fotógrafo que es Martin Parr. Qué penica da el buen señor posando con su manita hacia atrás para tirar la moneda. Lagrimones se le caen a Gachas al verlo (y no es broma).
Etiquetas:
Roma
domingo, julio 15, 2007
Madriz: Top ten de insultos
Un breve postito para señalar que, sin lugar a dudas, el insulto favorito del lumpenproletariat madrileño es "pachaso". Gachas, que gusta mucho de usarlo, hacía siglos que no lo oía sino de su propia boca. Ha sido volver y empezar a oir "pachaso" por doquier: repartidores de bebidas, taxistas encabronaos, autobuseros... todos ellos emplean esa palabra que puede verse medio vacía o medio llena según el uso que se le dé (aunque en realidad, ¿alguien cree todavía que la acepción de payaso como personaje circense amiguito de los niños es algo positivo?).
Un breve postito para señalar que, sin lugar a dudas, el insulto favorito del lumpenproletariat madrileño es "pachaso". Gachas, que gusta mucho de usarlo, hacía siglos que no lo oía sino de su propia boca. Ha sido volver y empezar a oir "pachaso" por doquier: repartidores de bebidas, taxistas encabronaos, autobuseros... todos ellos emplean esa palabra que puede verse medio vacía o medio llena según el uso que se le dé (aunque en realidad, ¿alguien cree todavía que la acepción de payaso como personaje circense amiguito de los niños es algo positivo?).
Etiquetas:
Madrid
jueves, julio 05, 2007
Vaticano Leisure Park
Gachas ya está irremediablemente de vuelta en Madrit, pero no quiere dejarse en el tintero de ceros y unos un importante post: el de su recorrido y subida a las SEIS atracciones de la Città del Vaticano.
Gachas fue, como está mandao, a ver la basílica de San Pedro. Se hace una poquita de cola, se cubre una los hombros y entra. Qué les va a contar que no sepan.
Después Gachas fue con sus compis de beca (Gachas tuvo una beca: ¡qué beca!) a ver la Necrópoli vaticana, en la que te enseñaban arqueológicamente las pruebas científicas de que San Pedro está ahí enterrado, les guste o no a los aznósticos. Muy interesante visita y muy buena la señorita guía en castellano.
Van dos atracciones con esta. Hé aquí la tercera: visita a las tumbas papales. Consiste en un subterráneo lleno de tumbas, entre antiguas y modernas, de los sumos pontífices. En la de Karol W, los polacos se eternizan rezando: esto es lo único que recuerdo de la visita, que no era muy allá.
Más cositas: la subida a la cúpula. 7 euros con ascensor y 4 sin. La verdad que da igual, porque en los dos casos hay un tramo de ejaleras que no te lo quita ni el Camarlengo, así es que opten por la de 4 euros (recomendación). Consiste en subir hasta la misma linternita cupular por dentro. Lo que se ve en el camino es mero alicatado color mostaza, pero mola la experiencia de ir torcida en algunos tramos. Puntuación: 8/10.
Después está la arriesgada: intentar colarse en lo que es la Città-Città, nada aperta, por cierto, alegando que uno va a hacer algo necesario allí dentro. Gachas alegó "ricerca nella biblioteca", pero esa excusa ahora no les valdría porque la biblioteca Vati ha cerrado por 3 años. Los codigodavincistas están orejigachos, lo sé, lo sé.
Bueno, en esa ocasión coló y, como digo, Gachas entró en la zona de trasiego vaticana, con su supermercado, su oficina de correos, su farmacia y su canesú (a la biblioteca en sí no pudo entrar porque hace falta carnet especial). ¿Creen que en la farmacia sólo venden parches para los callos y linimento? no, amiguitos: las mejores marcas de coloñas (Hugo Boss, Dior, Gaultier...), cremas autobronceadoras, collarcitos y pulseras de boloncios de colores... En fin, lo que es una farmacia-perfumería contemporánea bien equipada. Estaba llena no sólo de purpurado sino también de italianos con su correspondiente pasaporte (recordemos que el Vaticano es un paisín pequeñín) comprando a mansalva, porque parece que hay ciertas medicinas más baratas y otras tantas que sólo se comercializan allí.
Y por último, el consabido pack Museos Vaticanos+ Capilla Sixtina. En pleno junio húmedo se chupó Gachas la cola de 45 minutos (parece que las ha habido peores), no coló como estudiante (¡cachis!) y se vio ella con un amigo su pinacoteca con iluminación y museografía tardofranquistas.
Después se unió a las masas para hacerse las stanze de Rafaello y la Capilla Sixtina, pero era tal el calor y el agobio borreguil que cuando leía las palabras "To the Sixtine Chapel", en realidad ella las traducía por "To the Exit".
Nada, llegó a la Sixtine y se sintió como en Ellis Island: montones de personas hacinadas; vigilantes chulánganos con el pelo patrás pidiendo silencio con unos micrófonos; quejas de señores españoles a las que se unió ("nos tratan como a animales hasta llegar aquí, nos tienen amontonados y encima quieren que nos callemos"). Y sí, vio el dedo de Dios unirse al del hombre, pero le tuvo que pedir a su acompañante que se lo situase, porque con tanto calor y tanto gentío no se podía concentrar en ese pedazo de joya del arte occidental.
Etiquetas:
Roma
lunes, junio 25, 2007
Vuelta a la seconlaif
Gachas vuelve, eso sí, con el sistema de moderación de comentarios activado. Los quiero mucho a todos los que han seguido pacientemente entrando, y a los que se han cansado y apestado al ver que Gachas no actualizaba ni a tiros, también (yo habría hecho lo mismo).
La idea es volver con alegría y buen humor. Primero les pongo un poco al día, en una línea: aún en Roma está Gachas, pero no por mucho tiempo más. Es inminente su regreso a la modalidad de calor SECO madrileña.
Para la vuelta alegre, como digo, les tengo preparada una cosilla, por si les ape participar. Se trata de (chann, chann) la primera edición del GRAN CONCURSO INTERPLANETARIO DE NOMBRES DE SPAM.
No sé si se han fijado pero las variantes de nombres de Spam no son muchas: suelen constar de un nombre latino y un apellido sajón o viceversa. En ocasiones el nombre puede ser gabacho (porque hay nombres gabachos internacionales) o incluso tedesco (la petulante Gachas italianizada ahora llama así a lo alemán).
Nada, aquí presenta Gachas unos cuantos ejemplos inventados. (Eh, ustedes, no sean tramposos: no se vale copiar de sus yahoomails o gmails, denle un poco a la chola e inventen nombres):
Guadalupe Hoover
Judy Bonaventura
Christian Velasquez
Debra Bontempelli
Gachas vuelve, eso sí, con el sistema de moderación de comentarios activado. Los quiero mucho a todos los que han seguido pacientemente entrando, y a los que se han cansado y apestado al ver que Gachas no actualizaba ni a tiros, también (yo habría hecho lo mismo).
La idea es volver con alegría y buen humor. Primero les pongo un poco al día, en una línea: aún en Roma está Gachas, pero no por mucho tiempo más. Es inminente su regreso a la modalidad de calor SECO madrileña.
Para la vuelta alegre, como digo, les tengo preparada una cosilla, por si les ape participar. Se trata de (chann, chann) la primera edición del GRAN CONCURSO INTERPLANETARIO DE NOMBRES DE SPAM.
No sé si se han fijado pero las variantes de nombres de Spam no son muchas: suelen constar de un nombre latino y un apellido sajón o viceversa. En ocasiones el nombre puede ser gabacho (porque hay nombres gabachos internacionales) o incluso tedesco (la petulante Gachas italianizada ahora llama así a lo alemán).
Nada, aquí presenta Gachas unos cuantos ejemplos inventados. (Eh, ustedes, no sean tramposos: no se vale copiar de sus yahoomails o gmails, denle un poco a la chola e inventen nombres):
Guadalupe Hoover
Judy Bonaventura
Christian Velasquez
Debra Bontempelli
martes, febrero 13, 2007
Deletreando una vez más
Ocurrió lo que Gachas había intuido que sucedería en algún momento: ha tenido que deletrear en italiano un localizador aéreo y, al no entenderla bien el señorito teleoperador, él mismo ha recurrido al "B de Barcelona" pero en su versión italiana.
Casualmente había varias Bes en el localizador de Gachas, y el teleoperatore ha dicho "alora, Bi come Bari?" Gachas, patriota, enseguida ha corregido: "No, Bi come Barchelona". La B siempre es de Barcelona, nunca de Bari, Boston o Birmingham.
Después se ha topado con una L que el teleoperata ha decidido que era "L come Livorno", ciudad anodina donde las haya (anodina en el campo del deletreo, digo. Quizá sea una bella localidad, no lo descarto). Gachas ha tenido que echar mano rápida de sus conocimientos de geografía italiana para decidir que la N, en vez de ser de Navarra era de Napoli y la T de Torino y no de Tarragona.
Ha sido una experiencia adrenalínica de las que crean su poquita adicción. Ahora Gachas se muere por deletrear usando nombres de localidades italianas, pero también de ríos, accidentes geográficos etc.
Ocurrió lo que Gachas había intuido que sucedería en algún momento: ha tenido que deletrear en italiano un localizador aéreo y, al no entenderla bien el señorito teleoperador, él mismo ha recurrido al "B de Barcelona" pero en su versión italiana.
Casualmente había varias Bes en el localizador de Gachas, y el teleoperatore ha dicho "alora, Bi come Bari?" Gachas, patriota, enseguida ha corregido: "No, Bi come Barchelona". La B siempre es de Barcelona, nunca de Bari, Boston o Birmingham.
Después se ha topado con una L que el teleoperata ha decidido que era "L come Livorno", ciudad anodina donde las haya (anodina en el campo del deletreo, digo. Quizá sea una bella localidad, no lo descarto). Gachas ha tenido que echar mano rápida de sus conocimientos de geografía italiana para decidir que la N, en vez de ser de Navarra era de Napoli y la T de Torino y no de Tarragona.
Ha sido una experiencia adrenalínica de las que crean su poquita adicción. Ahora Gachas se muere por deletrear usando nombres de localidades italianas, pero también de ríos, accidentes geográficos etc.
Etiquetas:
Idiomas
sábado, febrero 03, 2007
Mondo Carbonara
Gachas salió hace un par de años de su caverna de percepción errónea y ascendió al mundo de las ideas correctas y verdaderas en relación con la pasta alla carbonara: resulta que la versión española, compuesta como sabrán de cucharadas soperas de nata, panceta cocida y champiñones, no tiene nadísima que ver con su homóloga italiana (y a la sazón receta original), que sólo lleva pasta, huevo crudo, pimienta, panceta bien frita y queso rallado. Ni rastro del grumo natoso y repugnante de la Carbonara ibérica.
Gachas aprendió esto hace tiempo, como señaló más arriba, pero no lo había puesto en práctica hasta hoy, que es cuando se ha marcado una cazuela compuesta de una especie de pasta formato cañería-cortada-en-trocitos a la que le ha añadido queso recién rallado, beicon refritillo en su propia grasa, bastante (quizá demasiada, ejem) pimienta negra y, por encima, dos huevos batidos crudos.
La experiencia es placentera, pero hay que estar preparado para ella: una compañera de pisazo se ha dejado la mitad del plato alegando que le daba asquillo y reparo el huevo semicuajado. Gachas se ha sentido profundamente consternada ya que juraría haber probado ese mismo rico plato (así, con el huevo haciendo blob, blob) en una trattoria de esas de camarero anciano antipático, que por lo visto era la mejor de Roma en lo que a la Carbonara se refiere. Perilli se llama el sitio. Cierra los miércoles.
Gachas se pregunta si cada país ha desarrollado su propia receta de Carbonara (en Alemania, por ejemplo, quizá lleve gambas y perejil el plato) según su visión estereotipada de Italia y, en concreto, quién transmitió mal la información sobre la Carbonara que llegó a España desde el país en forma de bota campera.
Gachas salió hace un par de años de su caverna de percepción errónea y ascendió al mundo de las ideas correctas y verdaderas en relación con la pasta alla carbonara: resulta que la versión española, compuesta como sabrán de cucharadas soperas de nata, panceta cocida y champiñones, no tiene nadísima que ver con su homóloga italiana (y a la sazón receta original), que sólo lleva pasta, huevo crudo, pimienta, panceta bien frita y queso rallado. Ni rastro del grumo natoso y repugnante de la Carbonara ibérica.
Gachas aprendió esto hace tiempo, como señaló más arriba, pero no lo había puesto en práctica hasta hoy, que es cuando se ha marcado una cazuela compuesta de una especie de pasta formato cañería-cortada-en-trocitos a la que le ha añadido queso recién rallado, beicon refritillo en su propia grasa, bastante (quizá demasiada, ejem) pimienta negra y, por encima, dos huevos batidos crudos.
La experiencia es placentera, pero hay que estar preparado para ella: una compañera de pisazo se ha dejado la mitad del plato alegando que le daba asquillo y reparo el huevo semicuajado. Gachas se ha sentido profundamente consternada ya que juraría haber probado ese mismo rico plato (así, con el huevo haciendo blob, blob) en una trattoria de esas de camarero anciano antipático, que por lo visto era la mejor de Roma en lo que a la Carbonara se refiere. Perilli se llama el sitio. Cierra los miércoles.
Gachas se pregunta si cada país ha desarrollado su propia receta de Carbonara (en Alemania, por ejemplo, quizá lleve gambas y perejil el plato) según su visión estereotipada de Italia y, en concreto, quién transmitió mal la información sobre la Carbonara que llegó a España desde el país en forma de bota campera.
Etiquetas:
Roma
miércoles, enero 24, 2007
Honestidad Web
Gachas se topa a menudo con un problema propio de la contemporaneidad: el hecho de que las páginas web autopromocionales no se correspondan con la realidad física del lugar o producto que anuncian y, al toparse con este último se produzca una dolorosísima e irreparable decepción. Gachas no se refiere a la inclusión de fotografías trucadas o similar, sino al mero diseño engañoso de la página ―de su tipografía, animación, disposición de la información― que puede hacer pensar (a una miembra de la tribu gafapastista como Gachas) en una realidad afín a MOMAs o berlines o lóndrenes y que después resulta ser pequeñuja y anodina.
Eso le pasó el otro día con un lugar llamado Art Container en Roma: parecía que iba a ser el oro y el magrebí, según su página, y al final era como un armario ropero blanco con una pequeña expo de fotos colgadas.
El vacío legal al respecto impide que Gachas reclame o denuncie esta situación a los carabinieri de turno porque, ¿cómo se verbalizaría esta infracción legal? ¿Se diría: “señor Policía, vengo a denunciar a unos que usaban java y flash y de todo en su web pero luego lo que tenían era un bar pequeñujo? ¿Acaso a los propietarios de bar feo y pequeñujo (qué manía con los sitios pequeños le ha entrado a Gachas) las autoridades les pueden impedir el uso de java, de flash y de otros programas más modernos aún para crear sus webs? Obviamente no, que vivimos en unas democracias y en el libre mercado.
Gachas aprovecha la asociación libre que le ha generado el término “libre mercado” para contar una anécdota acaecida en Roma: va ella a comprar una esponja a la típica perfumería pequeña regentada por un matrimoño ya mayor y, cuando ya estaba a punto de adquirir una cutronga esponja de esas que son como redecillas de naranjas unidas con una cuerda para colgar en la pared, va la dueña y le dice que eso vale CINCO eurazos. Gachas dice que niente, que ahí te quedas tu spugna, maja (Esponja en italiano se dice parecido a la marca de salchichones Espuña). La señora, en actitud regateante, le dice: eh, Gachas, non ti credi que esta esponja es como las del mercadillo de ahí enfrente; anda, te la dejo por 3 euros. Gachas salió de ahí indignada y sin esponja. Su indignación radica sobre todo en el caos que debe de suponer regentar un negocio en el que no se sabe cuánto valen las cosas porque cada día cambian de precio a capricho de sus propios dueños. Gachas está segura de que si su “buona sera, vorrei una spugna” hubiese sido más firme y con mejor acento desde el principio, ahora tendría una espuña para colgar en la pared por el módico precio de un euro y medio o máximo dos.
domingo, enero 07, 2007
Ya está aquí otra vez Gachas
La iluminación navideña y el panettonismo han mantenido a Gachas alejada del suo blog durante demasiado tiempo. Con ilusión espera, una vez más, que le quede algún lectorcillo que llevarse a la boca.
La semana próxima todo recomienza: Gachas volverá a sus clases de italiano y de arqueología itinerante con sus professoresas vagas redomadas (irritatingly-laid-back-teachers); volverá a reencontrarse con la desgana característica de l@s profesionales italianos, con sus tradicionales caras de aquí iba a estar yo si me tocara la lotería (qué fea generalización por parte de Gachas, ni que viniera ella de un país escandinavo donde todo funcionase a la perfección).
Gachas está siendo mazo injusta en concreto con su professoresa de italiano, que en la última sesión prenavideña, quizá por la alegría que tenía ante las vacaciones ―de nuevo Gachas malmetiendo―, se marcó un binguito (en Italia se llama “Tómbola”) allí mismo en la clase.
La mujer se trajo el bingo que le habían echado los Reyes en tiempos de Sandro Pertini, con un dibujo del oso Yogui en la caja pero con incoherentes cartones de un Pato Donald medio mal dibujado dentro (Hannah Barbera y fake Disney en un mismo producto ¡!), y unas lentejitas para marcar en el cartón los números que iban saliendo. La gran novedad respecto al bingo español es que con que rellenes 2 números de una misma línea, ya puedes cantar “ambo”; si son tres “terna”; si cuatro “cuaterna” y si cinco (es decir, línea), “cinquina”, con lo cual se ganan pequeños premios permanentemente, aunque en detrimento de la emoción ante el anhelado canto de línea.
También la professoresa se explayó ese día y nos contó algunas anécdotas sobre Italia y sus cositas, que parece que los otros días había que sacárselas con calzador (¿es correcto decir “sacárselas con calzador”? la verdad, no visualizo la imagen. Quizá sea más bien “sacárselas con forceps” o “con tenazas”). Bueno, a lo que voy: que nos contó cosillas tipo que durante la etapa del Duce no se podían usar términos extranjeros en público, y en el fútbol, en vez de gritarse “gooool”, que es del inglés “goal”, se instaba (por la fuerza) a las personas a decir “rete” (red) que fue el término italiano creado para la ocasión. Estas y otras curiosidades llenaron de alegría y, por qué no decirlo, también de esperanza ante un futuro mejor, a Gachas, tan acostumbrada como estaba a la pasividad zen anodina della sua fistra profesora, que no te devuelve corregido un ejercicio ni a tiros. Más noticias sobre esta última a partir del jueves. Más noticias sobre otras cosas, probablemente antes.
La iluminación navideña y el panettonismo han mantenido a Gachas alejada del suo blog durante demasiado tiempo. Con ilusión espera, una vez más, que le quede algún lectorcillo que llevarse a la boca.
La semana próxima todo recomienza: Gachas volverá a sus clases de italiano y de arqueología itinerante con sus professoresas vagas redomadas (irritatingly-laid-back-teachers); volverá a reencontrarse con la desgana característica de l@s profesionales italianos, con sus tradicionales caras de aquí iba a estar yo si me tocara la lotería (qué fea generalización por parte de Gachas, ni que viniera ella de un país escandinavo donde todo funcionase a la perfección).
Gachas está siendo mazo injusta en concreto con su professoresa de italiano, que en la última sesión prenavideña, quizá por la alegría que tenía ante las vacaciones ―de nuevo Gachas malmetiendo―, se marcó un binguito (en Italia se llama “Tómbola”) allí mismo en la clase.
La mujer se trajo el bingo que le habían echado los Reyes en tiempos de Sandro Pertini, con un dibujo del oso Yogui en la caja pero con incoherentes cartones de un Pato Donald medio mal dibujado dentro (Hannah Barbera y fake Disney en un mismo producto ¡!), y unas lentejitas para marcar en el cartón los números que iban saliendo. La gran novedad respecto al bingo español es que con que rellenes 2 números de una misma línea, ya puedes cantar “ambo”; si son tres “terna”; si cuatro “cuaterna” y si cinco (es decir, línea), “cinquina”, con lo cual se ganan pequeños premios permanentemente, aunque en detrimento de la emoción ante el anhelado canto de línea.
También la professoresa se explayó ese día y nos contó algunas anécdotas sobre Italia y sus cositas, que parece que los otros días había que sacárselas con calzador (¿es correcto decir “sacárselas con calzador”? la verdad, no visualizo la imagen. Quizá sea más bien “sacárselas con forceps” o “con tenazas”). Bueno, a lo que voy: que nos contó cosillas tipo que durante la etapa del Duce no se podían usar términos extranjeros en público, y en el fútbol, en vez de gritarse “gooool”, que es del inglés “goal”, se instaba (por la fuerza) a las personas a decir “rete” (red) que fue el término italiano creado para la ocasión. Estas y otras curiosidades llenaron de alegría y, por qué no decirlo, también de esperanza ante un futuro mejor, a Gachas, tan acostumbrada como estaba a la pasividad zen anodina della sua fistra profesora, que no te devuelve corregido un ejercicio ni a tiros. Más noticias sobre esta última a partir del jueves. Más noticias sobre otras cosas, probablemente antes.
lunes, diciembre 18, 2006
Miscelánea romano-madrileña
Gachas tuvo que ir de nuevo a Madrid a unos recaos y se encontró con novedades tan grandiosas como el hecho de que la línea 5 de metro ya llega a Alameda de Osuna y al parque El Capricho. Pensarán ustedes que Gachas es frecuentadora de esa zona y de ahí su alegría pero no, nada más lejos de la realidad gachesca. A Gachas no la saquen del downtown, que se brota la pobre. Paradójicamente, va a una dottoresa a Tres Cantos, pero es porque le parece muy buena y muy rollo equipo humano ("Estupendo, parece que esta vez lo hemos conseguido": palabras de aliento como éstas le dice a Gachas cuando le erradica problemáticas que no van a detallarse aquí).
A lo que vamos: otra novedad metril que encontró Gachas en su fugaz visita a Madrid es la apertura de nuevas paradas en la línea 11 de metro. Una de ellas lleva el bonito nombre de La Peseta, pero puestos a encontrar bonitos nombres para cosas que nacen o se fundan, la propietaria de un nuevo puesto del mercado de la Cebada se lleva el primer premio (y la estación La Peseta el accesit). Resulta que Gachas baja el viernes al mercau a comprar unas frutas y unas latas de atún y unas cosas y ve un puesto insólito de tés a granel e infusiones (y se congratula por ello) llamado -atención-: Té y mi Gordy. Y al lado de este críptico nombre, la foto-dibujo de un perrillo tipo Fox Terrier. Es decir: la buena mujer emprendedora (Gachas la vió despachando) que ha decidido abrir tan arriesgado negocio (Gachas piensa comprar ahí sus tes para echarle un cable), en vez de darle un nombre que haga mención a las Indias o las plantaciones lejanas del Sudeste asiático (tipo "Compañía infusionera de las Indias"; "La ruta del té" etc.), o uno que juegue con la palabra "té" ("Té para ti"; "DeleitarTé" y demás), va la señora y mete ahí a su pobre pet sin venir a cuento, y encima nos desvela el horrendo nombre que le ha puesto al can, y para más Henry (versión anglo de "para más Inri"), nos hace ver la estrechísima relación que ambos tienen. Éste es mi Madriz, sí señor.
Y haciéndo honor al título de este post, aquí va un precioso descubrimiento romano hecho hoy mismo por Gachas (ya en Roma): resulta que hay un arquitecto del XVII que fue quien diseñó el hospital de San Giovanni in Laterano y más cositas romanas que se llama Giacomo Mola. Parece talmente idea de Javier Fesser el nombre pero no, era un hombrecillo real de mil seiscientos y pico. Mírenlo en Google si no me creen.
Gachas tuvo que ir de nuevo a Madrid a unos recaos y se encontró con novedades tan grandiosas como el hecho de que la línea 5 de metro ya llega a Alameda de Osuna y al parque El Capricho. Pensarán ustedes que Gachas es frecuentadora de esa zona y de ahí su alegría pero no, nada más lejos de la realidad gachesca. A Gachas no la saquen del downtown, que se brota la pobre. Paradójicamente, va a una dottoresa a Tres Cantos, pero es porque le parece muy buena y muy rollo equipo humano ("Estupendo, parece que esta vez lo hemos conseguido": palabras de aliento como éstas le dice a Gachas cuando le erradica problemáticas que no van a detallarse aquí).
A lo que vamos: otra novedad metril que encontró Gachas en su fugaz visita a Madrid es la apertura de nuevas paradas en la línea 11 de metro. Una de ellas lleva el bonito nombre de La Peseta, pero puestos a encontrar bonitos nombres para cosas que nacen o se fundan, la propietaria de un nuevo puesto del mercado de la Cebada se lleva el primer premio (y la estación La Peseta el accesit). Resulta que Gachas baja el viernes al mercau a comprar unas frutas y unas latas de atún y unas cosas y ve un puesto insólito de tés a granel e infusiones (y se congratula por ello) llamado -atención-: Té y mi Gordy. Y al lado de este críptico nombre, la foto-dibujo de un perrillo tipo Fox Terrier. Es decir: la buena mujer emprendedora (Gachas la vió despachando) que ha decidido abrir tan arriesgado negocio (Gachas piensa comprar ahí sus tes para echarle un cable), en vez de darle un nombre que haga mención a las Indias o las plantaciones lejanas del Sudeste asiático (tipo "Compañía infusionera de las Indias"; "La ruta del té" etc.), o uno que juegue con la palabra "té" ("Té para ti"; "DeleitarTé" y demás), va la señora y mete ahí a su pobre pet sin venir a cuento, y encima nos desvela el horrendo nombre que le ha puesto al can, y para más Henry (versión anglo de "para más Inri"), nos hace ver la estrechísima relación que ambos tienen. Éste es mi Madriz, sí señor.
Y haciéndo honor al título de este post, aquí va un precioso descubrimiento romano hecho hoy mismo por Gachas (ya en Roma): resulta que hay un arquitecto del XVII que fue quien diseñó el hospital de San Giovanni in Laterano y más cositas romanas que se llama Giacomo Mola. Parece talmente idea de Javier Fesser el nombre pero no, era un hombrecillo real de mil seiscientos y pico. Mírenlo en Google si no me creen.
sábado, diciembre 09, 2006
Gachas zopenca
Gachas ya reconoció públicamente en este blog su ignorancia acerca de la cultura italiana. Como Woody en Granujas de medio pelo, Gachas intenta a toda costa recuperar el tiempo perdido y meterse italianismo a cucharadas soperas. El otro día vio Caro Diario (sí, Gachas no la había visto: si tuviese que confesar esto de cara al público pediría que la pixelizaran para no ser reconocida) y Mamma Roma (primera peli de Pasolini que ve Gachas en su vida. Pedazo de ignorante es Gachas, ¿a que sí?).
Pues bien, un compañero de casa de Gachas aquí en Roma le comentó que Moretti (Nani) leía fragmentos de su (caro) diario en un cine de su propiedad, el Nuovo Sacher, tras la proyección de una de sus primeras pelis (la titulada Ecce Bombo). Gachas, en su avidez de avistar compulsivamente a la intelectualidad italiana, lamentó mucho no haber acudido y se comprometió consigo misma a no perderse más actos de ese tipo.
Se las prometía felices Gachas hace una hora al leer en La Reppublica que el lunes próximo homenajean a Mastroianni en un teatro del centro de Roma y la cosa es ingresso libero. Gachas se dijo: ¡tate! (Modern), ahí voy a estar yo sí o sí para ver en directo al maestro Marcello (a cuya filmografía nunca ha prestado atención, la verdad sea dicha). Hace diez minutos Gachas se ha puesto a buscar en la web del teatro más información sobre el espectáculo y, glups, se ha dado dolorosa cuenta de que el evento era un homenaje a Mastroianni en tanto que finado que descansa desde hace 10 años en el romano cementerio de Campo Verano.
Gachas ya reconoció públicamente en este blog su ignorancia acerca de la cultura italiana. Como Woody en Granujas de medio pelo, Gachas intenta a toda costa recuperar el tiempo perdido y meterse italianismo a cucharadas soperas. El otro día vio Caro Diario (sí, Gachas no la había visto: si tuviese que confesar esto de cara al público pediría que la pixelizaran para no ser reconocida) y Mamma Roma (primera peli de Pasolini que ve Gachas en su vida. Pedazo de ignorante es Gachas, ¿a que sí?).
Pues bien, un compañero de casa de Gachas aquí en Roma le comentó que Moretti (Nani) leía fragmentos de su (caro) diario en un cine de su propiedad, el Nuovo Sacher, tras la proyección de una de sus primeras pelis (la titulada Ecce Bombo). Gachas, en su avidez de avistar compulsivamente a la intelectualidad italiana, lamentó mucho no haber acudido y se comprometió consigo misma a no perderse más actos de ese tipo.
Se las prometía felices Gachas hace una hora al leer en La Reppublica que el lunes próximo homenajean a Mastroianni en un teatro del centro de Roma y la cosa es ingresso libero. Gachas se dijo: ¡tate! (Modern), ahí voy a estar yo sí o sí para ver en directo al maestro Marcello (a cuya filmografía nunca ha prestado atención, la verdad sea dicha). Hace diez minutos Gachas se ha puesto a buscar en la web del teatro más información sobre el espectáculo y, glups, se ha dado dolorosa cuenta de que el evento era un homenaje a Mastroianni en tanto que finado que descansa desde hace 10 años en el romano cementerio de Campo Verano.
Etiquetas:
Roma
viernes, diciembre 08, 2006
Ponte della Purissima
Gachas se ha quedado aquí en el puentelapurísima porque, básicamente, en Italia no hay tal puente largo, sólo el día 8 es fiesta, que ellos su Constitución la tienen otro día. Gachas se siente estos días un poco Mahoma: si ella no va a España, España viene a ella, como se ha podido comprobar desde el día 6 por la mañana. Hordas de ejpañoles ocupan el centro de Roma estos días y Gachas, que ya de por sí se sentía como en casa (para bien y para mal) en esta ciudad caótica y catolicota, pues ahora con más razón.
A la Gachas-rematadamente-snob le gusta mucho escuchar las conversaciones de sus compatriotas cuando va subida en un bus, y más le gusta esbozar una sonrisilla interna como diciendo Ay, qué infelices y que mainstream son todos viendo su Coliseo, su Vaticano y su monumento tocho a Vittorio Emmanuele.
Pero lo que más le gustó ayer a Gachas es presenciar en directo un caso flagrante de pickpocketismo en un concurrido bus y, mediante su mirada acusadora silenciosa, impedir que el delincuente llevara del todo a cabo su mala acción. Gachas vio cómo un pavo abría alegremente la mochila de otro e intentaba sacarle la cartera. Tan alegremente lo hacía que Gachas en un principio pensó que era amigo del incauto mochilista y Dios le librara a ella de meterse en algo que sucedía entre dos amigos. Pero fue quedárselo mirando y el tipo dejó de cometer su hurto a sabiendas de estar siendo pillado en pleno marrón. Como era final de trayecto, todos se bajaron y santas pascuas.
Gachas hizo su buena acción del día sólo con la fuerza justiciera de su mirada, ¿cómo lo ven, amiguitos?
En otro orden de cosas, Gachas sabe que lamentará toda su vida no haber asistido hoy al siguiente evento: su Santidad Benedicto XVI y Mr. Fco. (no "Fiumicino" sino Francisco) Vázquez en un mano a mano en la puerta de la Embajada de España en la Santa Sede. Tonta ha sido Gachas de no ir, y mira que ha estado a un tris porque estaba en el lugar de los hechos 20 minutos antes de que diera comienzo, pero había tanto turista y tanto despliegue de polis (y de guardias civiles, sí, en la Embajada de España vive una pequeña comunidad de parejas de la Benemérita para servir a la patria en el exilio) que al final ha optado por irse a su keli.
Gachas se ha quedado aquí en el puentelapurísima porque, básicamente, en Italia no hay tal puente largo, sólo el día 8 es fiesta, que ellos su Constitución la tienen otro día. Gachas se siente estos días un poco Mahoma: si ella no va a España, España viene a ella, como se ha podido comprobar desde el día 6 por la mañana. Hordas de ejpañoles ocupan el centro de Roma estos días y Gachas, que ya de por sí se sentía como en casa (para bien y para mal) en esta ciudad caótica y catolicota, pues ahora con más razón.
A la Gachas-rematadamente-snob le gusta mucho escuchar las conversaciones de sus compatriotas cuando va subida en un bus, y más le gusta esbozar una sonrisilla interna como diciendo Ay, qué infelices y que mainstream son todos viendo su Coliseo, su Vaticano y su monumento tocho a Vittorio Emmanuele.
Pero lo que más le gustó ayer a Gachas es presenciar en directo un caso flagrante de pickpocketismo en un concurrido bus y, mediante su mirada acusadora silenciosa, impedir que el delincuente llevara del todo a cabo su mala acción. Gachas vio cómo un pavo abría alegremente la mochila de otro e intentaba sacarle la cartera. Tan alegremente lo hacía que Gachas en un principio pensó que era amigo del incauto mochilista y Dios le librara a ella de meterse en algo que sucedía entre dos amigos. Pero fue quedárselo mirando y el tipo dejó de cometer su hurto a sabiendas de estar siendo pillado en pleno marrón. Como era final de trayecto, todos se bajaron y santas pascuas.
Gachas hizo su buena acción del día sólo con la fuerza justiciera de su mirada, ¿cómo lo ven, amiguitos?
En otro orden de cosas, Gachas sabe que lamentará toda su vida no haber asistido hoy al siguiente evento: su Santidad Benedicto XVI y Mr. Fco. (no "Fiumicino" sino Francisco) Vázquez en un mano a mano en la puerta de la Embajada de España en la Santa Sede. Tonta ha sido Gachas de no ir, y mira que ha estado a un tris porque estaba en el lugar de los hechos 20 minutos antes de que diera comienzo, pero había tanto turista y tanto despliegue de polis (y de guardias civiles, sí, en la Embajada de España vive una pequeña comunidad de parejas de la Benemérita para servir a la patria en el exilio) que al final ha optado por irse a su keli.
Etiquetas:
Roma
lunes, diciembre 04, 2006
Parole, parole, parole
Gachas va aprendiendo a trompicones la lengua italiana a fuerza de usarla mal. El gran descubrimiento que marcó un verdadero punto de inflexión en su comunicación con los lugareños fue darse cuenta de que alora NO quiere decir "ahora". Gachas venga a usarlo mal al preguntar cosas, al realizar transacciones comerciales etc., hasta que alguien la sacó de su falsefriendsmo y le hizo ver que a lo que ella se refería era a adesso. Gran alivio.
Otras palabras 100% lugareñas que Gachas ni de coña sabe introducir en su pobretona conversación en italiano son quindi (léase "cuindi"), que es la típica muletilla traducible por 30 cosas, y proprio, así, tan llena de erres, que se usa tanto o más que la mozzarella. Pero ya quedamos un día en este blog que hay palabras y modismos que uno no logra emplear ni a tiros en su propia lengua. En castellano mismamente, Gachas no sabe emplear "a tenor de", ni tampoco "vehemencia" o "expeditivo".
Qué flojo post éste. Es por el catarro ("Ma hai moltissimo catarro!").
Gachas va aprendiendo a trompicones la lengua italiana a fuerza de usarla mal. El gran descubrimiento que marcó un verdadero punto de inflexión en su comunicación con los lugareños fue darse cuenta de que alora NO quiere decir "ahora". Gachas venga a usarlo mal al preguntar cosas, al realizar transacciones comerciales etc., hasta que alguien la sacó de su falsefriendsmo y le hizo ver que a lo que ella se refería era a adesso. Gran alivio.
Otras palabras 100% lugareñas que Gachas ni de coña sabe introducir en su pobretona conversación en italiano son quindi (léase "cuindi"), que es la típica muletilla traducible por 30 cosas, y proprio, así, tan llena de erres, que se usa tanto o más que la mozzarella. Pero ya quedamos un día en este blog que hay palabras y modismos que uno no logra emplear ni a tiros en su propia lengua. En castellano mismamente, Gachas no sabe emplear "a tenor de", ni tampoco "vehemencia" o "expeditivo".
Qué flojo post éste. Es por el catarro ("Ma hai moltissimo catarro!").
Etiquetas:
Roma
miércoles, noviembre 29, 2006
Dica trentatrè
Tras demasiados días a pastillica efervescente y jarabe (que en italiano se dice "sciroppo") para expectorar y sólo haber experimentado una profunda empeoría, Gachas se ha decidido a llamar al seguro médico para ver si le recetaban algo más potente.
Ha venido a verla la Dottoresa Rausa: le ha dicho (Rausa a Gacce) que tenía molto pero molto catarro (por lo visto "catarro" en italiano, y quizá en español, no es todo el conjunto de síntomas sino sólo la guarrería de la mucosidad bronquial) y, al auscultarla, le pedido el tan famosísimo y parodiado "dica trentatrè". Es fucking REAL que esto ha ocurrido y que Gachas se ha visto diciendo trentatrè, trentatrè mientras la dottoresa la oia con el fonendo o con la oreja, ahora no recuerda bien. Durante el momento 33, a Gachas le ha dado un primer acceso de risotada que ha medio logrado camuflar con unas toses esputantes. El segundo ya no ha podido disimularlo, y la dottoresa Rausa se ha medio reido un poco también con ella, pero como pensando qué pagliaccia questa spagnola. Gachas se pregunta si la fórmula 33 para oir el mecanismo del pulmón funciona también en alemán (Dreiunddreissig, me extraña) o en cualquier otra lengua, sea o no indoeuropea.
La dottoressa le ha preguntado a Gachas que de dónde es (ah, di Madrid. Io sono andata a Madrid), que hasta cuándo estará en Roma y que para qué. Ella le ha contado que una beca (Gachas é borsista) y tal y cual, y Rausa le ha dicho ahí algo muy feo (versión doblada): Ah, qué bien: estarás contenta, Roma es mucho mejor que Madrid. Gachas, a pesar de ser militante de la causa antimadrid hace ya años, casi le clava sus roidas uñas. Habráse visto.
En cualquier caso, Dottoressa Rausa parecía muy eficiente y Gachas está satisfecha por la preocupación que por ella ha mostrado (¡"ma, hai moltíssimo catarro"!) y por los antibiotics y antiinflamatorio bronquial (sí, sí, así de mala está Gachas) que le ha recetado. Por lo visto, si no los toma ya mismo, pronto le dará il febbrone. Así se lo ha dicho.
Tras demasiados días a pastillica efervescente y jarabe (que en italiano se dice "sciroppo") para expectorar y sólo haber experimentado una profunda empeoría, Gachas se ha decidido a llamar al seguro médico para ver si le recetaban algo más potente.
Ha venido a verla la Dottoresa Rausa: le ha dicho (Rausa a Gacce) que tenía molto pero molto catarro (por lo visto "catarro" en italiano, y quizá en español, no es todo el conjunto de síntomas sino sólo la guarrería de la mucosidad bronquial) y, al auscultarla, le pedido el tan famosísimo y parodiado "dica trentatrè". Es fucking REAL que esto ha ocurrido y que Gachas se ha visto diciendo trentatrè, trentatrè mientras la dottoresa la oia con el fonendo o con la oreja, ahora no recuerda bien. Durante el momento 33, a Gachas le ha dado un primer acceso de risotada que ha medio logrado camuflar con unas toses esputantes. El segundo ya no ha podido disimularlo, y la dottoresa Rausa se ha medio reido un poco también con ella, pero como pensando qué pagliaccia questa spagnola. Gachas se pregunta si la fórmula 33 para oir el mecanismo del pulmón funciona también en alemán (Dreiunddreissig, me extraña) o en cualquier otra lengua, sea o no indoeuropea.
La dottoressa le ha preguntado a Gachas que de dónde es (ah, di Madrid. Io sono andata a Madrid), que hasta cuándo estará en Roma y que para qué. Ella le ha contado que una beca (Gachas é borsista) y tal y cual, y Rausa le ha dicho ahí algo muy feo (versión doblada): Ah, qué bien: estarás contenta, Roma es mucho mejor que Madrid. Gachas, a pesar de ser militante de la causa antimadrid hace ya años, casi le clava sus roidas uñas. Habráse visto.
En cualquier caso, Dottoressa Rausa parecía muy eficiente y Gachas está satisfecha por la preocupación que por ella ha mostrado (¡"ma, hai moltíssimo catarro"!) y por los antibiotics y antiinflamatorio bronquial (sí, sí, así de mala está Gachas) que le ha recetado. Por lo visto, si no los toma ya mismo, pronto le dará il febbrone. Así se lo ha dicho.
Etiquetas:
Roma
sábado, noviembre 25, 2006
Italia acaba en E
Gachas ha notado que Italia tiene una fuerte necesidad de añadir es finales a cualquier palabra que acabe en consonante. Así, cuando el mundo de habla italiana ha de pronunciar parole como Hot Dog (porque ellos no dicen "piccolo cane caldo" ni nada por el estilo) lo que dicen de verdad es Ote Dogue (la hache se la tragan), y cuando hablan de palomitas de maíz, pues Pope Corne, y se quedan más anchos que largos.
Cambiando de tema, Gachas ha tenido la oportunidad (dolorosa) de probar la mala ensalada de pasta italiana y desde aquí les dice abiertamente que el nivel es como de tercero de BUP español. O de COU (Gachas duda). La vieja receta de espirales de pasta + lata maíz + dados de queso fresco + aceitunas negras + atún ha llegado hasta estas tierras e incluso se comercializa en algunos cáterings de la región del Lazio. Otras recetas, más sofisticadas, cambian la lata maíz por pimiento asado amarillo y rojo (la enseña nacional de Spain y de la corona de Aragón, by the way).
Gachas ha notado que Italia tiene una fuerte necesidad de añadir es finales a cualquier palabra que acabe en consonante. Así, cuando el mundo de habla italiana ha de pronunciar parole como Hot Dog (porque ellos no dicen "piccolo cane caldo" ni nada por el estilo) lo que dicen de verdad es Ote Dogue (la hache se la tragan), y cuando hablan de palomitas de maíz, pues Pope Corne, y se quedan más anchos que largos.
Cambiando de tema, Gachas ha tenido la oportunidad (dolorosa) de probar la mala ensalada de pasta italiana y desde aquí les dice abiertamente que el nivel es como de tercero de BUP español. O de COU (Gachas duda). La vieja receta de espirales de pasta + lata maíz + dados de queso fresco + aceitunas negras + atún ha llegado hasta estas tierras e incluso se comercializa en algunos cáterings de la región del Lazio. Otras recetas, más sofisticadas, cambian la lata maíz por pimiento asado amarillo y rojo (la enseña nacional de Spain y de la corona de Aragón, by the way).
Etiquetas:
Roma
Suscribirse a:
Entradas (Atom)