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domingo, abril 18, 2010

Tumac Amaru

Amiguitos de todo el Estado: entiendo que estaréis al corriente de la globalización del pan con tomate, sal y aceite a lo largo de todo el territorio nacional. La gran pregunta que a Gachas le surge siempre al respecto es: ¿procede de Andalucía y subió hacia la meseta y después a Cataluña, o procede de esta zona mediterránea y se fue desplazando radialmente? Parece más claro que la segunda opción es la más certera, por aquello del nombre del producto: pan tumaca. Cataluña siempre regaña a Madrid (Gachas de repente, es Madrid) cuando nos ve escribirlo , lo tacha y pone en su lugar "pa amb tomàquet". Cataluña goza de todo el afecto que Gachas es capaz de generar, pero la ortografía, hagan el favor de no corregírnosla o la tenemos.

Que sepa Cataluña que ya se conjuga entre los empleados madrileños del Pans & Company (empresa cuyo nombre en realidad hace mención al apellido de su fundador, un tal Senyor Company (o Cumpañ, vaya)) el verbo "tumacar" para referirse a la tediosa tarea de untar tomate majao en los bocadillos que luego llevarán lomo, jamón yor o lo que surja.

Aquí un par de muestras gráficas obtenidas en Madrid, para que no se piense que Gachas delira y vive en un mundo de fantasia e irrealidad:


sábado, octubre 25, 2008

Buen rotulador será


Situación que Gachas no comprende: se asienta un inmigrante de habla no hispana en Madrid, decide con ilusión abrir un restaurante o negocio cualquiera y por tanto encarga con más ilusión aún (¿o estoy idealizando la cantidad de ilusión que depositan en el negocio?) su rótulo de acrílico para así contribuir a afear un poco más la ciudad, y los rotuleros ("Rótulos Mafer"; "GerviGar señalización" etc) aceptan el encargo sin hacerle ver al señor chino que no se escribe EMBANADILLAS sino empanadillas; al señor marroquí que no se escribe CARNECERÍA sino carnicería, y a los señores libaneses, que en el menú retroiluminado y emplazado en una caja de luz en la puerta no ha de poner BERENGENA sino berenjena.
¿Por qué esa mala fe? Me dirán los avispados lectores de Gachas que, probablemente, el rotulero tampoco sepa cómo se escriben esas palabras. Sí, "berengena" es una clara falta de ortografía propia de rotulistas, pero "embanadillas" no: ahí sí detecto maldad de la gorda.

domingo, agosto 10, 2008

Gachas y las variantes dialectales

Gachas, ya en Santi de Chile, se acuerda hoy más que nunca de Guadalupe Enríquez, la presentadora de 300 Millones, aquel programa de la infancia gachesca que pretendía hacernos creer que todos, ejpañoles y latinoamericanos, hablamos la misma lengua: se conoce que Lupe Enríquez no había viajado nunca a este país estrechito y largo que es Chile. Gachas retransmite ahora desde el lobby ( cayó en desuso la palabra "jol") del hotel donde se aloja, a la espera de que le asignen habitación.
Como ha llegado ultrapronto y no le dejaban entrar aún a su chambre, Gachas, muertadambre tras el vuelo (Córdoba-Santiago), ha ido a zamparse un sandwich a un popular lugar llamado Lomit´s. El Lomit´s está decorado con motivos tiroleses (ya saben: listones de maderita barnizada, manteles rojos, sillas de madera tocha oscura, motivos verdes, punto de cruz...) y sirve, entre otras cosas, perritos calientes (Gachas teme que sus propietarios sean ancianos nazis refugiados en Chile tiempo ha, como tantos otros que residen en el Cono Sur).
Bueno, a lo que vamos: el buen camarero así mayor, con solera, le ha dado la carta para que eligiera y ahí Gachas se ha visto en problemas. El menú de sandwiches era admirablemente amplio, sí, y sus microvariantes ("con un ingrediente agregado", "con dos", "completo"...) eran muchas también, pero el problema a la hora de elegir se acrecentaba por el hecho de que Gachas no entendía la terminología sandwichística chilena, y tres cuartos de lo mismo le ocurría con la de las bebidas.


Así, Gachas pudo optar, además de por los ricos "lomitos" que dan nombre (sajonizado) al local, por sandwiches en "frica, molde o marraqueta", y otros modelos de sandwich y platos como "ave chacarera", "Barros Luco en ave", "chimilico", "Barros Jarpa", "aliado" o "machas a la parmesana en paila". Entre las refrescantes (o no, quién sabe), bebidas, Gachas dudaba entre schops y garzas (copón mediano, blanco o negro), socos de manzana, bajativos (parecen ser aguardientes o chupitos) y bebidas desechables, que sí ofrecían una aclaración: se trataba de coca cola, fanta y otros refrescos (¿desechable la bebida porque luego se expulsa por la vejiga? (como todas las demás, en realidad), ¿o desechable el envase que las contiene? (¿y eso qué más le da al cliente de Lomit´s?).
Respecto a los postres, Gachas se ha quedado con ganas de probar la "chirimoya alegre" y la torta de "hojarasca manjar nuez" o de "merengue lúcuma". Finalmente se ha pedido un sangüis de lomo de ternera con tomate en pan bimbo, un zumo de naranja natural ("vitamina de naranja") y listos.

Gachas en realidad sí contaba con un saber al respecto: el Barros Luco es como un pepito de ternera con queso fundido servido en pan de hamburguesa. Y debe su nombre a un antiguo presidente chileno. El Barros Jarpa, tres cuartos de lo mismo: lleva el nombre de un ex ministro. Imaginen el paralelismo: un camarero ibérico gritando "que sean tres Fraga Iribarnes y un Caalvo-Sotelo sin cebollaaa, marchando". Así sonaría.



Tras la ingesta del sandwich, Gachas ha disfrutado de las amenities del hotel que, para compensar la tardanza en entregar las habitaciones, permite a sus clientes tomar café, galletitas y fruta gratis de nuevo en el lobby.
Gachas no está segura de si la bandeja de fruta está ahí de verdad para ser ingerida o si su función es meramente ornamental: hay una piña entera coronándolo todo (dudo que algún cliente empuñe un cuchillo y empiece a cortarle el penacho), unos kiwis y naranjas cortados por la mitad con bordes almenados en zigzag y otras frutas para hacer bulto. Gachas ha sido aguerrida y, en un alarde de "como esto es gratis, yo me lanzo", se ha zampado un higo ex chumbo (le habían quitado los pinchos) cuyas pepitas interiores, de tan duras, se acercaban a la munición, y una fruta cuyo nombre desconoce: ni papaya, ni mango, ni ciruela, ni melón pero todo eso junto más o menos, y un poco más soso que la suma de esos ingredientes. Gachas, en serio, teme haberse comido el típico fruto de adorno que en realidad no se come porque provoca fuertes descomposiciones o similar.

(Información actualizada: un amable camarero le ha contado a Gachas que lo que acaba de ingerir es un pepino dulce, que tranquila, que es perfectamente comestible. Así se llama la cosa, pero forma de pepino les garantizo que no tenía).

martes, febrero 13, 2007

Deletreando una vez más

Ocurrió lo que Gachas había intuido que sucedería en algún momento: ha tenido que deletrear en italiano un localizador aéreo y, al no entenderla bien el señorito teleoperador, él mismo ha recurrido al "B de Barcelona" pero en su versión italiana.
Casualmente había varias Bes en el localizador de Gachas, y el teleoperatore ha dicho "alora, Bi come Bari?" Gachas, patriota, enseguida ha corregido: "No, Bi come Barchelona". La B siempre es de Barcelona, nunca de Bari, Boston o Birmingham.
Después se ha topado con una L que el teleoperata ha decidido que era "L come Livorno", ciudad anodina donde las haya (anodina en el campo del deletreo, digo. Quizá sea una bella localidad, no lo descarto). Gachas ha tenido que echar mano rápida de sus conocimientos de geografía italiana para decidir que la N, en vez de ser de Navarra era de Napoli y la T de Torino y no de Tarragona.
Ha sido una experiencia adrenalínica de las que crean su poquita adicción. Ahora Gachas se muere por deletrear usando nombres de localidades italianas, pero también de ríos, accidentes geográficos etc.

miércoles, julio 26, 2006

G de Gachas

Gachas tuvo que dar telefónicamente un localizador de vuelo ayer y, como la señorita telefonista que la atendió no entendía bien la dicción de Gachas, le instó a emplear el tradicional recurso P de Pamplona, B de Barcelona etc. Gachas dijo "Pe" y la señorita entendió "De". Gachas insistió: Pe, y la señorita preguntó entonces: ¿D de Dinamarca?, y ahí tuvo que emplear Gachas sus recursos geográficos y asociar letras con países o provincias de Ejpaña cuya inicial correspondiera a esa letra.

Cuando ha de hacer eso, Gachas sale más o menos del paso diciendo los típicos: Z de Zaragoza, I de Italia, N de Navarra etc, pero la pregunta surge ante un hipotético caso en el que Gachas se encontrara en Latinoamérica y tuviese que dar nombres de estados o regiones de allí, porque Albacete, Huesca o Teruel no sirvieran como referentes. Así, si su localizador mexicano fuese 7G3TCJ, por ejemplo, Gachas intentaría decir (pero le costaría) "siete, G de Guanajuato, tres, T de Tijuana, C y J de Ciudad Juárez", por ejemplo. ¿Pero y si Gachas se encontrara en Panamá? Sólo sabría decir P de Panamá y C de Canal. Lo mismo con Honduras: H de Honduras, T de Tegucigalpa y pare usté de contar.

martes, enero 03, 2006

Gachas llama a su propia puerta

¿Hola?, ¿queda algún lector de Gachas vivo? Gachas se lo ha buscado, a ver cómo recupera ahora a los 70 incautos diarios que entraban en su blog antes del 5 de noviembre del pasado año.
(Gachas se da cuenta de que ha perdido hasta el tradicional tono Gachas con el que escribía esto. Pastando lo dejó).

Bueno, a trancas y barrancas remontaremos y recuperaremos el tono y los lectores perdidos de Katharina Blum. Para rebirthear el blog, Gachas ha elegido el tema menos actual de la tierra, pero a Gachas le interesa y quiere hablar de ello aquí y compartirlo con els quatre gats que le quedan como lectores.

A lo que vamos: Gachas, por primera vez en su vida, empleó correctamente el otro día la preposición inglesa within. Gachas sólo controlaba hasta el momento las típicas que ustedes controlan también: on, at, in, about, under y, como mucho, between y among, pero el otro día, hablando con un guiri deslizó sin ningún esfuerzo el buen within ("within an hour": en el plazo comprendido en una hora/de aquí a una hora). Gachas piensa hacer lo propio con los ¿adverbios? beyond y beneath cuando tenga ocasión. Y, una vez dominados, lo intentará con el complejísimo palabro hereinafter.

Les animo a todos ustedes (ya no hay confianza para el tuteo, lástima) a enviar sus comentarios sobre palabras o expresiones resién aprendidas a utilizar. A Gachas aún le quedan varias en su lengua castellana sin estrenar, tipo por mor de y a tenor de, que, en sus 34 años de vida planetaria en Ejpaña, no ha osado pronunciar todavía.