Gachas y la monitoraGachas, que está en sus late thirties, ha empezado, como tantas mujercillas en sus late thirties, a ir a Pilates. Inmediatamente ha quedado abducida por la gran profesionalidad de la monitora y se ha apuntado ya para septiembre con la misma (eh, a no pensar que Gachas entiende y tal: que no pasaría nada, en el clima de tolerancia en que vivimos, pero que no es el caso).
La monitora tiene voz de monitora, ademanes de monitora y vocabulario de monitora. Emplea giros con el verbo en primera de plural y quitando el artículo cuando se refiere a partes del cuerpo: "flexionamos rodillas" o "contraemos glúteos". Esa primera de plural hace que las alugnas se sientan como que pertenecen a algo, como cercanas y similares a la cachas monitora, a la sazón bronceadita pero no a una intensidad ordinaria y chusca.
Gachas ha aprendido que la especie de camilla con adminículos extraños (muelles, agarrador como de trapecio circense, etc) se llama "el reformer", y contiene elementos como los manerales, el cajón, la plataforma y muchos otros. Además y por primera vez en su vida, Gachas ha interactuado con un balón gigante como los de Nivea que tiraban los aviones en Playa San Juan-Alicante, pero más clarito de color y más boing-boing. Gachas se sintió , aunque sólo por unos instantes, como el simpático animalillo que se sube encima, hace equilibrios y su domador le tira unos pejcaditos crudos cuando lo hace bien.
La modalidad de Pilates que hace Gachas se llama "pilates máquina con cardio". La sección cardio implica subirse a una zona del jinasio donde hay bicis, máquinas como de esquí, steps y cosas así. Allí pasan las alumnas unos 20 minutos sudando como gallináceas hasta que la majérrima y paciente monitora les dice que estiren cuádriceps, que suban la espalda formando un arco y que cada una a su casa, y así prosigue su vida hora tras hora (la de la monitora, no la de Gachas, que sólo va 2 días por semana).
Gachas se juega su cuello gachesco de 7 vértebras ("relajamos cuello") a que más de una persona con chalés espacioso se ha comprado la maquinota esa por Navidad, como quien se compró la ciclostatic en su día, y la ha usado una media de 2 veces por cuatrimestre, aunque asegure que la encuentra utilísima y aún no le haya dado por pensar que en qué mala hora se compró ese cacharro, que parece primo hermano de la licuadora moulinex y de la yogurtera braun en lo que se refiere a utilidad.