jueves, octubre 26, 2006

Gachas entomóloga

Gachas ha recibido en sus torneadísimas piernas (feo está decirlo pero así son) la friolera de 15 picaduras de mojquito tigre (variedad romana con bechamel y pan rallado por encima). Como vive en zona arbórea, se han cebado con ella los muy trompeteros. Gachas no es tanto entomóloga como ellos gachólogos: ¿por qué ese interés desmesurado por Gachas, si es una vulgar mortal española, similar a la mujer media italiana (no a la morenaza siciliana de pechos descomunales, sino a la corriente y moliente así mediterránea, maja ella y tal).

A lo que vamos: Gachas NO comprende el mecanismo de la picadura mosquitil, teniendo en cuenta que, el 95% del tiempo, lleva siempre ropa puesta por todas partes salvo cara y manos. ¿Cómo una miserable trompetilla tan fina como una cerda de pincel puede atravesar el buen panty Bershkire o el calcetín gordo y dejarle la pantorrilla hecha un ecce-homo (o ecce-donna, más bien)?
Y la otra cuestión es: ¿mueren los mosquis tras picar o tienen cuerda para rato? Y también, ¿qué obtienen (aparte de sangre B +) al picar a Gachas con esa alevosía? Si ustedes tienen la respuesta, ya saben.

lunes, octubre 23, 2006

Gacce at Vaticano

Amiguitos (los que queden): después de un demasiado largo silencio administrativo (en absoluto debido a malas razones), Gachas vuelve desde su nueva ubicación: la ciudaz eterna y aperta de Roma.

Gachas confiesa no ser muy fan de la cosa italocatolicona (ni de la hispanocatolicona tampoco, que son primas sorelle), pero aquí está poniendo su mejor cara gachesca y paseando entre ruinas y turistones.
Lo que más le llama la atención a Gachas desde que está en Roma es la enorme cantidad de seres monjiformes que se ven por todas partes. Hay muchos formatos, pero muchos. Mil veces más que en su país natal: las hay con hábito color azul Yves Klein; las hay todas pequeñinas y jóvenes; las hay todas filipinas de negro; las hay de tez pálida y vestidas de azul pastel... En fin, un catálogo de verdad amplísimo. Mundo curil también hay, obviamente (es como el universo Barbie: no puede no haber Kens para amenizar), pero ahí Gachas no ha fabricado aún la tipología. Gachas está contenta al respecto y se siente muy segura por las calles de la ciudad porque sabe que estas personas tienen como un juramento hipocrático de hacer el bien por doquier, así es que si le pasa algo (tipo angina pecho, tipo apoplejía), siempre habrá un afable grupo de sores intentando desfibrilar o hacer un torniquete o lo que ellas vean que puedan llevar a cabo en ese momento.

martes, septiembre 26, 2006

Gachas sin hilos

De nuevo Gachas les da la turra con su admiración hacia lo sin cables, lo wireless, paentendernos. Esta vez es Skype, que es como llamar por teléfono sin manos. Gachas, además del consabido skype normal, se ha comprado un bono de 10 pavos para llamar a cualquier teléfono del mundo y ahora su alegría no tiene límites (y el crédito de 10 euros de Skype out no parece tenerlos tampoco: Gachas ha llamado a variopintos países durante ratos bastante largos y aquello mana y mana que da gusto).

Pero no cantemos Vicky tan pronto: Skype tiene grandes defectos y Gachas los padece todos. El 50% de la duración de cualquier charla mantenida por Skype consiste en ejercer la función fática del lenguaje, lo que nos hace parecer un poco Migueles Gila a todos. A Gachas le crece boina en sus conversaciones por skype, de tanto ejercer el "Abuelo, ¿me escucha usted bien?" vía internet, pero a la vez es tan emocionante oir la voz de, pongamos, A., que está en Pekin, y preguntarle qué hora es allí y si está en pijama y no pagar ni un duro por ello (porque el wifi era de los que se pillan de rebote).

Gachas va a decir aquí la gran obviedad: skype es hoy como lo que fue el invento de Graham Bell hace 80 años o así, ¿no les parece?
Y dicha esta gran perogrullada, Gachas y su boina se retiran.

jueves, septiembre 21, 2006

Producto interior bruto

Gachas es usuaria de zumo de naranja natural y lo pide en los bares con frecuencia. Si Gachas viviese en Lichtenstein o en las Feroe, esto sería un serio problema pues, al no tratarse de países productores de naranjas, el zumo le saldría por un riñón de la cara. Hasta aquí todos de acuerdo, pero el triste punto de inflexión viene cuando Gachas pide un zumito en un bar simple de su país y le clavan casi 3 eurazos por el vaso.

Gachas aprendió en el colegio que la Comunidad Valenciana era una región productora de cítricos como la que más (de ahí las pegatinas azules en forma de elipse que rezaban "Solita Tabernes" o "Lo que fuere Tabernes") entonces, ¿por qué el zumo de naranja cuesta en la meseta tanto o más que uno de guayaba o fruta de la pasión? Gachas se siente estafada por la picaresca nacional: Gachas no va a bares turísticos de Lloret de Mar o Benidorm a pedir sus zumos de naranja, ergo no entiende por qué en un Bar Manolo vulgar de, pongamos, Chamberí, le han de cobrar casi 3 euros por la bebida hecha con la fruta nacional por excelencia.

PERO hoy Gachas ha sido bastante feliz en relación al tema oranyús: por razones médicas, Gachas se encontraba hoy a las 9.30 am en el corazón del barrio Salamanca en ayunas. Se le ha ocurrido entonces con gran lógica entrar a un barecillo a desayunar, preparada ya para la clavada del siglo tras pedir un zumo de naranja natural y una barrita con tumaca y aceite. Chann: gran y grata sorpresa barriosalmantina: ¡le han cobrado 2 euritos por todo el pack desayuno! Desde hoy, Gachas recomienda encarecidamente visitar ese fino barrio y consumir en él los productos más distinguidos.

viernes, septiembre 15, 2006

Gachas at Hamelin

Falta la secuela de la erradicación de cucarachas rubias (o germánicas, como dijeron los expertos) chez Gachas: el señorito erradicador le dejó a Gachas por gentileza de la empresa seis ejemplares de lo que él llamó casitas. Las casitas son unos cartoncitos con techo que hay que montar como un recortable infantil. Abajo, en el suelo de la casita, hay un papel adhesivo que se despega y deja la superficie sticky: se trata de un poderosísimo veneno anticucas (una vez más, produzto). El veneno pegajoso había que complementarlo con una pastillita pegada encima que contenía feromonas y que servía para atraer a los feos insectitos, que posteriormente se quedaban presas de patas en la cartonera casita.

Gachas no acaba de comprender la lógica del erradicador: lo que Gachas necesitaba no era un atrayente de cucarachas sino más bien un repelente. Si algo no quiere Gachas es mirar dentro de la casita dentro de unas semanas y ver un grupo de bichitos espatarraos en su interior. En un principio Gachas pensó, ingenua ella, en comprar más casitas para tener de repuesto, pero el señor erradicata se hizo el interesante y vino a decirle a Gachas que las casitas eran de uso profesional y que eso no se conseguía así como así en las tiendas. Razón no le faltaba: ningún consumidor con 2 dedos de frente iría a la droguería a comprar produzto para atraer a la fea plaga. Seguiremos informando.

miércoles, septiembre 13, 2006

Gachas erradica

Gachas ha descuidado un poco este su blog debido entre otras cosas a la desinsectación que ha tenido lugar en su pisito, operación que ha obligado a Gachas a pernoctar dos noches chez los gentiles vecinos (sí, Gachas tiene una señora madre donde quedarse, pero 2 cenas y 2 desayunos en lo de su progenitora aumentarían su peso en, mínimo, 3 kgs.).

En media hora erradicaron la plaga, que finalmente resultó no estar instalada cómodamente en los rinconcillos del hogar gachesco, sino que venía de abajo remontando 5 pisos de tubería aguerridamente, emulando al salmón que nada que te nada contracorriente para desovar (corríjanme si me equivoco: el consabido documental lo vi hace ya años). Para erradicar, el señorito venía ataviado de una mascarilla, un uniforme como de laboratorio de altos estudios bacteriológicos y con una especie de bombona rellena de algo a lo que el señorito erradicador llamaba lisa y llanamente produzto. Así, al acabar la operación, Gachas, que se fue a dar una vuelta durante ese rato para no perecer intoxicada, le preguntó si había insistido en zonas como rincones, armarios de la cocina etc. El buen señor dijo "sí, sí, he echado produzto por todas partes", y le aconsejó que en 48 horas no limpiase, para así dejar que el poderosísimo produzto actuara.

Al oir la palabra "produzto", así genéricamente (no "el producto" o "un producto"), Gachas se acordó enseguida de la desopiling canción del grupo Feria (antes Les Biscuits Salées), que pone música a las frases estrella de muchas peluqueras , una de las cuales es la grandiosa "¿te echo producto?".

Hoy Gachas ya ha empezado a eliminar los restos de produzto de su encimera y de su fregadero, pero ahora tiene paranoia de haber dejado secuelas en alguna parte y que, al dejar una taza boca abajo para que se seque una vez lavada, ésta se impregne del venenosísimo produzto y después Gachas se lo lleve a la boquita y ya la tenemos liada.

viernes, septiembre 01, 2006


Avistamiento de famosos

Gachas se acordaba hoy del barrio madrileño de La Estrella, de sus calles nombradas como las constelaciones, y, en concreto, de la calle Pez Volador, que es donde vivió the former president del reino de España D. Felipe González Márquez antes de presidir esta nación de naciones. Gachas se preguntaba de dónde sacó ella esa información, que gran parte del pueblo poseía en su momento, y por ende cómo llegó a saber Gachas que el Dr. Iglesias Puga vivía en el Paseo San Francisco de Sales de Madrid; Elsa Baeza (la del Credo de la Misa Campesina, ex de Valerio Lazarov) en la calle Caídos de la División Azul (te cagas); Fabiola de Bélgica en la calle Bárbara de Braganza y la Franco Family en Hermanos Becquer (aunque les pegara más el domicilio de Elsa Baeza, a decir verdad).

¿Ustedes comparten este saber con Gachas? ¿Qué tipo de enseñanza recibió Gachas en la infancia y que le llevó a conocer esos datos?

miércoles, agosto 30, 2006

Raiders of the lost buttermilk

A riesgo de perder los aproximadamente 50 lectores diarios de su blog, Gachas vuelve a insistir con el tema karnemelk. Habíamos quedado en que en Madrid, ciudad donde durante no mucho tiempo más (je, je) vive Gachas, no hay forma humana de encontrar karnemelk, ¿sí? (para lectores que se incorporan hoy al blog). Pues bien, Gachas no ceja en su empeño y por fin hoy ha dado con un sucedáneo de karnemelk: el laban, comercializado por la central lechera Los Combos para la comunidad árabe en España (el nombre del producto aparece en ambas lenguas). El laban es leche desnatada con fermentos lácticos: una especie de yogur, paentendernos. El laban NO es karnemelk, a Gachas no le dan gato por karnemelk, pero al menos ha encontrado algo entre leche-yogur líquido y cuajada que puede hacer las funciones, como las haría en el extranjero un sobrecillo de serrano a falta de uno de ibérico (aunque sea paletilla). Gachas está semicontenta hoy por esta razón.

jueves, agosto 24, 2006

Gachas rima con cuca...

Sí, no quería asumirlo pero es así: Gachas padece de feas cucarachas en el hogar. Han venido en mayo de 2006. Años ha apareció algún cadáver cerca de la bañera o en la cocina, pero este verano Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres de cucarachas chez Gachas: entre San Isidro y La Paloma ha visto (e intentado aniquilar) unas 12 ó 14.

Sí, los cepos que hacen que se envenenen, vuelvan al nido y allí maten a sus compis Gachas los tiene. Otros años parecían funcionar, este año no. El interiorismo en lo de Gachas está lleno de cuadraditos negros antiestéticos que ni siquiera sirven para erradicar la plaga. Gachas se plantea desinsectar.

En otro orden de cosas (cosas lácteas), Gachas, gracias a la ayuda del experto en quesos riojano R. P., ha encontrado un lugar en la península donde fabrican karnemelk (y además así la llaman). Está en el País Vasco, es un caserío-me-fío con página web y todo (www.lastur.net ). En concreto deben de estar en la provincia de Guipúzcoa, en la localidad llamada Itziar.
Toda esta información de poco le sirve a Gachas; los chicos de lastur no son un tele-karnemelk: por mucho que a Gachas le dé el apretón, ellos no van a ir con su vespino a hacerle entrega de un brik a domicilio. Ni siquiera puede Gachas pagar contra reembolso el envío de 5 litros de la rica leche acidófila: esas son las desventajas de los bienes perecederos. Sob, sob.

lunes, agosto 21, 2006

Mercado Común

Gachas está en Holanda en estos momentos, disfrutando de una conexión wifi robada (o quizá, al tratarse de este abierto país, puesta a disposición de la comunidad para su uso y disfrute). Gachas está entre tristísima y alegrísima: pasado mañana se vuelve a Ejpaña (pero ese no es el motivo de la alegría) y fue ayer domingo cuando hizo el gran descubrimiento del viaje: la karnemelk, una leche como ácida, como si fuese yogur de verdad liquidísimo sin azucar ni nada, como el yogur salado para beber de los restaurantes árabes pero sin sal. La karnemelk tiene menos calorías que la melk convencional (60 calorías por vaso de 200 cl.) y ofrece un sinfin de posibilidades (que si azucararla, que si salarla, que si ponerle fruta y batirla etc.).
Buscando en google "karnemelk + leche" (para que salgan páginas en castellano) Gachas ha dado con varias traducciones de este increible producto de la vaca y del hombre a partes iguales, a saber: suero de manteca (¡puaj!); leche acidófila o suero de leche. Los internautas de habla hispana parecen detestar todos la exquisita e incomparable karnemelk: la mayoría de las veces que figura el término es seguido de un warning: no probar, asco, horror, no compréis el brick con letras rojas que pone "karnemelk" etc. Ellos se lo pierden.

Gachas se visualiza en España llamando a todas las puertas de los caseríos de la cornisa cantábrica preguntándole a la Estíbaliz o Covadonga de turno si le vendería unos litritos de esa leche como agria tan rica. O, si me apuran, llamando a la embajada de los Países Bajos en Madrid y preguntándoles cómo hacen ellos para conseguir karnemelk de contrabando. Pago lo que sea.

martes, agosto 15, 2006

Qué pasó con

A Gachas le gusta toparse con el presente de seres de su pasado, de compañeras de colegio (sí, Gachas no iba a cole mixto) que ahora son cosas tan terroríficas como concejalas del PP en Colmenarejo (C. L., que parecía tan rebelde en la adolescencia, ocupa ese cargo). El otro día Gachas, ojeando el TELVA (sí, en consulta de dentista, peluquería o similar: lo típico), se dio de bruces con la antiguamente traviesa P. R., a la sazón flamante ganadora del concurso de cocina TELVA de este año con su Tarta fría de mermelada de tomate y queso Idiazábal con puerros y berenjenas (Mejor tarta salada del curso de técnicas básicas).

Gachas se ríe de lo pijas que son sus ex-compañeras de colegio, pero pagaría hasta 8 euros por una ración de tarta fría de mermelada de tomate y queso Idiazábal con puerros y berenjenas, y entonces serían ellas (o P.R., al menos) quienes reirían las últimas.

martes, agosto 08, 2006

Gachas yonqui pur

Gachas tiene un problemilla de adicción aún no tipificado en los centros de apoyo de los ayuntamientos: consiste en sacarse compulsivamente nuevas direcciones de e-mail que jamás, pero jamás va a usar. Tiene en su haber más de 20, muchas de ellas ya desactivadas porque ella misma no entra (¿para qué va a entrar, si no se las da a nadie? ¿a leer meramente el spam?) y el sistema las destruye pasado un tiempo prudencial.

Gachas fantasea con la idea de tener cada semana una dirección de mail. Se prueba las direcciones como quien se prueba camisetas o collares: ¿qué tal me queda esta?, ¿y esta otra? Así, tiene una que empieza por lamadredelospanero@ etc, otra nesgadol@ etc. ; otra gachas_at_tiffanys@ lo que sea; otra rancioabolengo@ noséqué, y así miles y miles, con sus contraseñas que después olvida, con sus preguntas secretas ("¿cuál era el middle name de su bisabuela?"; "¿cuál es el número de su tarjeta de viajero frecuente?", todas de esa índole) y sus acepto las condiciones.

Pero la fantasía mayor de Gachas es darle a cada amigo/conocido una de esas direcciones y así olvidarse una vez por todas de tener que crear las carpetitas amarillas con los mensajes de cada uno. Un Giga por amigo, sí señor.

viernes, agosto 04, 2006

Gachas gesticula

Esta tarde-noche, dentro de Los Veranos de la Villa, Gachas and friends han ido a ver Elizabeth I, espectáculo del vetusto Lindsay Kemp y sus mariachis que recreaba la vida de la polémica reina inglesa. Gachas, que lamentablemente no tiene ni idea de historia de ningún sitio, sólo sabía de esa queen que era virgen y que algo rarito le pasaba en cuestiones de género (ahora se diría así). Mediante el espectáculo, de poco más se enteró: era casi todo mimo, disciplina artística que Gachas había quedado en que detestaba tanto o más que el arte payasil (véase viejo post sobre payasos).

Gachas se fijó mucho en la géstica de los actores, tanto que pudo reconocer (y por tanto cree ser capaz de imitar ahora) los siguientes mensajes gestuales: "oh, estoy consternada"; "¿Quién anda ahí?"; "Dios mío, voy a enloquecer" y "¡Guardias, llévensela!". Gachas se ve perfectamente preparada para sustituir a Paola Dominguín (sí) en la compañía de Mr. Kemp.

El espectáculo le trajo a la memoria una escena en que los padres de Gachas, cuando ésta tenía unos 9 o 10 años, le contaron que habían ido a ver una obra de teatro sobre la citada reina en la que al final, oh, la monarca se quedaba en bolas y resultaba ser ¡un hombre! Los papás de Gachas sentían una mezcla de azoramiento y morbo muy candorosa al relatar el suceso del actor en escena mostrando su pene fláccido (digo yo) (dice Gachas). Tengan en cuenta que era la plena España de Calvo-Sotelo, en el 80 u 81 más o menos.

miércoles, julio 26, 2006

G de Gachas

Gachas tuvo que dar telefónicamente un localizador de vuelo ayer y, como la señorita telefonista que la atendió no entendía bien la dicción de Gachas, le instó a emplear el tradicional recurso P de Pamplona, B de Barcelona etc. Gachas dijo "Pe" y la señorita entendió "De". Gachas insistió: Pe, y la señorita preguntó entonces: ¿D de Dinamarca?, y ahí tuvo que emplear Gachas sus recursos geográficos y asociar letras con países o provincias de Ejpaña cuya inicial correspondiera a esa letra.

Cuando ha de hacer eso, Gachas sale más o menos del paso diciendo los típicos: Z de Zaragoza, I de Italia, N de Navarra etc, pero la pregunta surge ante un hipotético caso en el que Gachas se encontrara en Latinoamérica y tuviese que dar nombres de estados o regiones de allí, porque Albacete, Huesca o Teruel no sirvieran como referentes. Así, si su localizador mexicano fuese 7G3TCJ, por ejemplo, Gachas intentaría decir (pero le costaría) "siete, G de Guanajuato, tres, T de Tijuana, C y J de Ciudad Juárez", por ejemplo. ¿Pero y si Gachas se encontrara en Panamá? Sólo sabría decir P de Panamá y C de Canal. Lo mismo con Honduras: H de Honduras, T de Tegucigalpa y pare usté de contar.

viernes, julio 21, 2006

Gachas pide por su ciberboquita

Este post es una mera petición: no descarto que pueda desembocar en un simpático foro sobre telebasura, pero a día de hoy es un SOS que lanza Gachas desde aquí.
Sin querer dárselas de "yo no veo nada la tele", Gachas (que no ve nada la tele) les pide a ustedes meras frases de esas que tooooda la nación repite tras haberlas visto en algún programa basuril. Gachas conoce algunas de ellas, pero la más moderna data de otoño de 2005 ("¿qué pasa, neng?") y necesita algo más actualizado. Otras que conoce son viejísimas: "cuñaaao", "fistro", "Te das cuen" y así (todas del mundo chiquitistaní y de Crónicas Marcianas, como se puede deducir).

Venga, anímense con unas frasecitas. No se avergüencen: la telebasura es cultura popular. Mucha gente hace hoy su tesis sobre ella.

Y, ejem: ¿podría ser de aquí a mañana? Mil gracias a todos.

jueves, julio 20, 2006

Antioxidarse

Gachas siempre es víctima, por h o por b, de nuevos productos aparentemente muy sanos. Esta vez le ha tocado probar los dos nuevos tés verdes aromatizados (con manzana y con granada respectivamente) de Nestea. Los susodichos vienen en un pack promocional junto a dos botes de un nuevo Aquarius color barbacoa, así en tonos marrones, que no tiene pinta de refrescar nada de nada (no se diseña una lata de algo refrescante en tonos churrasco, en opinión de Gachas).

El té verde (llamado V&T) sí lo ha probado Gachas. No se ha llegado a acabar ninguna de las dos latas pero probarlo, lo ha probado (y recomienda que, en caso de verse obligado/a a elegir uno de los dos, mejor el de granada). Además de probarlo, ha hecho el test titulado "¿Qué edad tienes de verdad?", que venía junto a los refrejcos. Consistía en 8 preguntas sobre tu alimentación, tu nivel de estrés, si fumas, si bebes, si te cuidas del sol etc. Al final, los puntos que obtuvieras se los sumabas o restabas a tu edad cronológica (porque hay puntuación negativa si te portas bien y dices que no fumas ni bebes etc.), y el resultado es tu verdadera edad biológica, mira tú.

Gachas no tiene pudor en confesar que su edad del DNI es de 35 años, y tampoco lo tiene al decir que, mediante una pequeña trampa llevada a cabo en el test, su edad biológica es inferior a su edad cronológica: 33 años. Todas las respuestas de Gachas eran negativas, salvo una del estrés que le sumaba un punto, y una mal formulada sobre el sol, que también le sumaba uno (Gachas no pisa la playa ni a tiros, pero la gama de respuestas que había le obligaba a contestar "sólo me pongo protección solar cuando voy a la playa". Es que delante del ordenador, Gachas ve tonto ponerse factor 30, la verdad). Bueno, a lo que vamos: la pregunta polémica era la del ejercicio. Si respondías que,ejem, no tenías tiempo de hacer deporte te sumaban tres puntazos. El resto de respuestas posibles eran todas de las que restaban. Si Gachas se sumaba los tres puntazos ("No tengo tiempo de hacer nada de ejercicio"), su edad biológica subía a 37 años. Si respondía la mentira piadosa "Al menos trato de caminar 30 minutos al día", todo se recolocaba y Gachas se plantaba biológicamente en 33 añitos.
Y es que no es del todo mentira: Gachas a veces trata de caminar 30 minutos al día. No suele conseguirlo pero tratar, trata.

En cualquier caso, Gachas y todos los que hayan leido el folletito-test sabrán ahora pronunciar la nueva bebida V&T, ya que en el propio folleto te dicen "¿Cómo se pronuncia V&T? Uve y te. Una palabra actual, moderna, elegante, sencilla y ...fascinante". Sin comentarios gachescos.

viernes, julio 14, 2006

Hoteles sin encanto

Gachas ha hecho un práctico descubrimiento en internet: la página llamada www.tripadvisor.com . En ella, viajeros del mundo mundial (especialmente del yanqui mundo mundial) te dan su opinión sobre montones de hoteles internacionales. Ya, pueden pensar que está trucado, que son los dueños de los propios hoteles cibertravestidos de "Rachel K. L. , Milwaukee" opinando maravillas de sus establecimientos. Gachas cree que no: las opiniones que figuran en la página son variadas, argumentadas y muchas de ellas bastante cal y arenosas ("el ascensor no funcionaba pero el personal de recepción era muy servicial" y eso).

Gachas, trasteando un poco en la página, se ha puesto a buscar hoteles madrileños, a ver qué se opinaba en USA del gremio hotelero castizo. En concreto ha buscado el que está cerca de su casa, un tresestrellas nada conocido (Gachas no dirá cuál es para preservar su intimidad). Ahí Gachas se ha partido le cul de risa al leer los negativísimos comentarios de los oclajomeños o alabamenses de turno. Resulta que al lado del hotel hay, además de una espantosa sala rociera, un concurrido bar de raciones que genera multitudes que se congregan en la puerta, especialmente a la hora del cierre (suelen ser grupos oficineros que se reúnen a celebrar lo que se tercie). Pues bien, un señorito o sta. estadounidense previene al viajero de estos grupos de ejpañoles alegres mediante la frase (atención): Aggressive gypsies congregate nearby.

¡Qué buena manera de nombrar a los vociferantes compatriotas tirando a morenillos cuando se agrupan y no hay manera de que se disgreguen ni a tiros! Gachas se va a ir hoy a dormir encantada con el hallazgo, y también con las ventajas que tiene ser de países así un poco mal vistos. Facilita mucho la vida que, lo que para otros son terribles grupos agresivos de seres humanos potencialmente malignos, para ti no sean sino meros brasas gritones y porculizadores pero que no son capaces de matar ni a una mojca. Gachas, pensado esto, se ve muy capaz de ir por México DF o por Sao Paulo así a su bola, percibiendo a los potenciales agresores como meros lugareños inofensivos. Gracias, Penny Ann de Connecticut o quien seas.

domingo, julio 09, 2006

Viaje al centro del gafapastismo

Hoy Gachas asistió a un espectáculo que incluía música+un poquito de cosa visual. Era un homenaje a Samuel Beckett con música de Morton Feldman y dirección (de la cosa visual) de Archim Freyer. Por si aún no se han percatado, el espectáculo era 100% gafapastista: una hora de música llamémosla mínimal y de visualidad a cargo de cuatro actores de blanco que hacían leves movimientos y que portaban figuras geométricas negras, simples y bidimensionales, a modo de cabezas. Un espectáculo inasible, en palabras (muy precisas) de un asistente al evento.

Gachas y su amigo J. O. han salido contentos del evento: golía a vanguardia clásica, a Mitteleuropa que tiraba patrás. También un poco a Malevich, aunque el montaje en sí fuese del 85.
Gachas ha visto cómo parte del público iba yéndose a medida que avanzaba el espectáculo, pero discretamente, como avergonzados de su no comprender nada. Eso le ha hecho pensar a Gachas que el respetable puede tomar hasta cuatro actitudes posibles ante ese tipo de espectáculos:

1) Salirse a los 10 minutos, no sin antes haber proferido unos cuantos gritos tipo "¡Sinvergüenzas!, ¡payasos!", "¡Esto ni es teatro ni es ná!".
2) Salirse discretamente a los 20 ó 25 minutos.
3) Aguantar hasta el final para intentar aprehender algo, aunque por dentro se piense que vaya truñete.
4) Captar el discurso de la obra. Comprender los distintos lenguajes que conviven en ella y, en definitiva, lo que está en juego en el espectáculo. Ser capaz de relacionar todo lo percibido con otras obras de artistas o pensadores y tener ganas de charlar al respecto a la salida del teatro.

Normalmente Gachas fluctúa entre los estadíos 3 y 4 ante un espectáculo así: se le ocurren comentarios que hacer; cree distinguir cosas que puede relacionar con otras ya vistas o leidas o escuchadas, pero todo a un nivel muy pobrecito y no sin pensar a ratos para sus adentros: uff, se está haciendo un poco larguito esto.

Lo bueno de lo de hoy es que Gachas lograba sentirse en el Estocolmo de los 70: todo tan blanco (la escenografía), tanta precisión, tanta seriedad y ausencia de chusquez y vocinglerío. Y de verdad lo más bueno, buenísimo de lo de hoy es que entre el público se encontraba Javi de Verano Azul (Juanjo Artero). ¡Quién lo diría: del barco de Chank a una instalación teatral de Feldman y Freyer!

jueves, julio 06, 2006

Gachas y la piedra filosofal

Con diez o doce años de retraso, Gachas cayó ayer en la trampa y compró la famosa y new-age piedra desodorante. ¿Han oido hablar de ella? es como un mineral transparente de los que se usaban para clase de geología en 1º de BUP que, al frotarlo por la axila (en lo sucesivo, sobaco) húmeda, parece tener un efecto desodorante sorprendente. Y la piedra en sí dura año y medio (digo yo que usándola a diario, o al menos eso le entendí a la vendedora).

Gachas, para qué engañarnos, piensa que la han timado con la piedra de marras y por el momento sólo la prueba en situaciones poco comprometedoras (ej: cuando está sola en su casa durante horas). La siguiente fase es salir con ella frotada a la calle, a eventos, quedadas etc. , pero con un discreto bote de desodorante en el bolso, vaya a ser que la piedra falle.

Lo que realmente se pregunta Gachas es quién demonios descubrió las propiedades antisudoríparas del mineral. Gachas sólo puede imaginar a un naturalista canadiense, entre nerd y perroflauta, decidiendo untarse la piedra en el sobaco "por si funcionaba". ¿Y por qué probó en concreto con esa piedra y no con un hueso de níspero o un pedazo de corcho? Quizá la piedra sweatfighter sea en realidad la última de una serie de 138 productos que el buen señor (y su mujer Karen de falda vaporosa, la veo venir) restregó previamente por sus axilas hippies.

lunes, julio 03, 2006

Gachas at Cuenca

Fin de semana en Cuenca con amigotes. Turismo del que gusta a la España en democracia: naturaleza, gastronomía y cultura (ergo Gachas forma parte de la España en democracia).

Ayer en dos restaurantes, Gachas y sus cuatro amigos experimentaron en sus carnes la puesta en práctica del tan típico cartel "Reservado el derecho de admisión". Al llevar los varones pantalón corto y todos en general Ti-sherts sobreutilizados y ajados, tras un largo día de naturaleza conquense, los metres o recepcionistas de 2 lugares de esos que recomienda la gente ("si vas a Cuenca, no dejes de comer en..."), tras mirar a Gachas & friends hacían ver que uff, no había nada de sitio, para cinco qué complicado iba a ser. Todo por causa del hábito, que, amiguitos, vaya si hace al monje.
El segundo de ellos se llamaba el Figón de X (Fulano, Mengano, San Esteban, San Fernando, no sé) y estaba enclavado (atención) en la antigua casa de José Luis Perales, que lo ponía a la entrada con orgullo bizarro. Ahí Gachas pilló al tipo bien pillado: él se encargaba de recibir a los clientes en la entrada y de disuadir a los que fuese menester disuadir (léase Gachas & co.), de ahí que nos dijera que uy, estaba la cosa complicada, todo lleno etc. Gachas, ingenua ella, quiso ver el restorán por dentro, por si al día siguiente les apetecía volver (sin pensar mal del buen señor en ese momento). El señor reaccionó como si Gachas le hubiese pedido ver la caja fuerte o su ropa interior (err, verá usté, humm, emm, ejem), pero al final Gachas se empeñó y se empeñó y el tipo le dejó ver de mala gana uno de los semivacíos salones del amplísimo local. Ahaháaa: conque lleno-llenísimo hasta la bandera, mentiroso, malvado, déte Dios mal galardón.
Ahí Gachas y sus amigos se pusieron muy dignos y le dijeron al tipo que ni regalado querían su morteruelo, ni su ajo arriero ni sus zarajos. Ya ven ustedes lo que pasa por no cumplir el dress-code conquense.